Las debilidades del sistema de meteorología estatal –sumido en un conflicto desde junio del que ya nadie recuerda sus motivos– les han dado en los últimos años mucho peso en la opinión pública a los predictores privados, que con amplio margen de error se expresan en radios y canales de televisión.
Tormenta entre meteorólogos
Previsiones erróneas y con diferencias sobre el tiempo confunden a la población