La socialdemócrata y ex primera dama de Guatemala Sandra Torres y el aspirante de centroderecha Alejandro Giammattei se enfrentarán en una segunda vuelta por la presidencia de ese país, en elecciones que se celebrarán el próximo 11 de agosto.
La socialdemócrata y ex primera dama de Guatemala Sandra Torres y el aspirante de centroderecha Alejandro Giammattei se enfrentarán en una segunda vuelta por la presidencia de ese país, en elecciones que se celebrarán el próximo 11 de agosto.
El domingo, más de 8,1 millones de guatemaltecos estaban llamados a elegir al sucesor del impopular presidente Jimmy Morales, 340 alcaldes y 160 diputados para el periodo 2020-2024, así como 20 representantes al Parlamento Centroamericano.
Por primera vez, los residentes en Estados Unidos pudieron sufragar, aunque solo participaron en la elección presidencial.
La jornada transcurrió sin conflictos graves, pero con incidentes en algunos departamentos del país.
El presidente del TSE, Julio Solórzano, informó la tarde del domingo que se habían registrado incidentes en al menos cuatro departamentos, pese un fuerte operativo de seguridad policial y militar.
En San Jorge, en el departamento de Zacapa, en el este de Guatemala, la votación fue suspendida por la renuncia de la junta electoral debido a amenazas de muerte.
Solórzano agregó que se tomó la misma decisión por disturbios en Esquipulas Palo Gordo, en el oeste. En esos lugares se repetirá la elección.
El analista político independiente Daniel Haering evaluó que "a pesar de que el proceso electoral registró incidentes de violencia, fueron pocos", por lo que concluyó que "el balance es positivo".
Aún así, la campaña estuvo marcada por la exclusión de la exfiscal general Thelma Aldana, una de las favoritas y abanderada de la lucha anticorrupción, por supuestas irregularidades cometidas cuando era jefa del Ministerio Público (2014-2018).
Además, la justicia dejó fuera de contienda a Zury Ríos, hija del fallecido exdictador Efraín Ríos Montt, por una disposición constitucional que impide la postulación de familiares directos de personas que hayan participado en golpes de estado.
Según Haering, este proceso "sucio y trapero" impondrá un "reto de legitimidad" al próximo presidente.
Los desafíos de Guatemala se impusieron desde la campaña, con múltiples promesas para generar empleo y atajar la pobreza, que afecta al 59% de los de habitantes y empuja miles a emigrar a Estados Unidos.
Muchos se sumaron a caravanas migratorias desde 2018, que han provocado una crisis regional y la ira del presidente estadounidense, Donald Trump.
La violencia es otro de los males a los que tendrá que hacer frente el próximo gobierno, con 5.000 muertos cada año, la mitad atribuidos al narcotráfico y a las temibles pandillas.
Fuente: EFE y AFP