Los veinte trabajadores de la empresa de remesas y guarda de caudales que fue asaltada el lunes 11 de febrero abandonaron la ocupación de su lugar de trabajo. Según comentaron a El Observador, los empleados estuvieron la semana pasada a cargo de todas las actividades sin tener novedades del responsable del negocio, que se presentó este lunes para comunicar a los trabajadores la .
Trabajadores: el único con acceso a todas las contraseñas era el dueño
“Todo el mundo nos mira con otros ojos”, dijo uno de los empleados, que hoy se quedaron sin trabajo