Trabajar por el juego
Al frente de la Banca de Quinielas, que el año pasado cumplió 70 años, Roberto Palermo conversó sobre la fundación de Abitab y la nueva modalidad de apuestas online de cara al mundial
Roberto Palermo empezó a estudiar Ciencias Económicas, pero tuvo que abandonar en tercer año debido al golpe deEstado de 1973. Vinculado al mundo del juego desde chico, ya que su padre tenía una agencia de juegos, en 1985 entró a trabajar en la comisión laboral de la Banca de Quinielas, donde más adelante se desempeñó como secretario y prosecretario. Aunque intentó retomar la facultad, luego de empezar a trabajar el factor tiempo no le permitió terminarla. En 1993 detectó que existía la necesidad de crear una red de cobranzas, y por eso fundó Abitab, que preside desde 2002. En febrero de 2003 asumió la presidencia de la Banca de Quinielas, que hoy aporta US$77 millones anuales a las arcas del estado y el año pasado celebró su 70º aniversario.
¿ Por qué surge Abitab?
La gente hacía cola para pagar las cuentas en el atrio municipal, no existía nada para hacer pagos. Solo cobraban las cajas de los supermercados. Por otro lado, nosotros queríamos diversificarnos porque los integrantes de la familia de la banca ya se habían multiplicado y había que generar más recursos. Se nos ocurrió esta idea y usamos una ventaja comparativa: que ya teníamos la red de agencias oficiales de juego, éramos socios para correr riesgos. Cuando nació Abitab primero fue solo en Montevideo y fueron 47 de las 85 agencias oficiales las que se sumaron, porque no todas creyeron en el negocio. Hoy la red tiene 490 Abitabs en todo el país y existen locales tercerizados. Más de un millón de personas vienen por año a nuestros locales (claro que algunas se repiten), por ellos pasa el 25% del PBI en materia de recaudación y hacemos más de 70 millones de pagos al año.
¿Cuál es el perfil del uruguayo que juega?
El uruguayo juega porque sueña que va a ganarse el premio, pero también para evadirse de la realidad porque con algo nos tenemos que distraer, sino la vida es insoportable. Ante la diosa fortuna no hay nada más democrático que el juego, porque somos todos iguales: una persona de pocos recursos o una de muchos. Es un mito decir que las ventas crecen cuando hay crisis. En esos casos la gente primero satisface las necesidades básicas. Durante las crisis de 1982 y del 2002 las ventas bajaron a la mitad y el barco crujió. También es un mito que cuando la gente es más pobre juega más. En estos años de estabilidad económica la recuperación fue paulatina, pero no se creció a la misma velocidad que el PIB.
¿Qué innovaciones se vienen en materia tecnológica?
Para el Mundial va a haber apuestas en vivo durante el transcurso del partido que se van a poder hacer a través de la computadora o del smartphone. Van a aparecer ofertas de dividendo, por ejemplo, sobre quién hace el próximo gol o el próximo foul. Entonces vas a poder desafiar a tus amigos mientras ves el partido. Se va a poder jugar desde Uruguay para partidos no solo de la selección sino de todo el mundo.
¿Cuál fue la estrategia que le permitió a la Banca de Quinielas sobrevivir 70 años?
En el mercado uruguayo hay pocas empresas con 70 años, por lo general las compañías no tienen una vida de más de 15 años. Jamás pensamos en vender a la banca porque es el sustento de muchas familias. Creemos que la gente no es un número en el balance, y eso ha hecho de esta empresa un lugar con alma.
Otro ingrediente es que hemos desarrollado tecnología propia con profesionales uruguayos, no recurrimos a empresas extranjeras y eso permitió que ese dinero quede en el país.