Tras 15 años de su creación, el Mercosur estudia reformas para reactivar el proyecto de integración
Quince años después de su creación, el Mercosur busca una reforma institucional para afrontar su falta de operatividad al encarar problemas comerciales y sociales, además de dar mayor contenido político al proyecto de integración
A debate desde hace años, esta reforma para sacar al bloque del marasmo y ampliar su radio de integración con un modelo similar al de la Unión Europea (UE), ha sido retomada por el presidente de la Comisión de Representantes del Mercosur, el argentino Carlos Alvarez.
Su idea consiste en dotar al Mercosur de un grupo de consejeros dedicados a coordinar y gestionar acuerdos y políticas en áreas definidas como prioritarias, así como crear el Instituto Social del Mercosur, el Observatorio Energético y la Escuela Regional de Gestión Pública.
El Mercosur está formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los cuales se sumará próximamente Venezuela como miembro pleno, más Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
"Una reforma institucional no le hace falta al Mercosur. Lo que necesita es reforzar mecanismos como el sistema de solución de controversias, para hacerlo más efectivo y rápido", dijo a EFE José Botafogo Goncálvez, presidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (CEBRI).
También se mostró escéptico sobre los beneficios que supondría la creación del Parlamento del Mercosur, una iniciativa que, dijo, "no es prioritaria" y que "no tendría efecto inmediato", pues apenas agregaría "un cierto encanto político" al proceso de integración.
Congresistas y representantes de los tribunales electorales de los cuatro miembros fundadores que se reunieron la semana pasada en Asunción coincidieron en que el Mercosur necesita un cuerpo legislativo común, similar al Parlamento Europeo, para poder avanzar hacia la integración regional.
Las mismas deficiencias que impiden que los congresos nacionales ejecuten las normas o decisiones del Mercosur inducen a que el bloque sea visto como una instancia sin peso político, lo que, según Botafogo, no es cierto.
Para Botafogo, una conferencia diplomática de alto nivel entre los Estados miembros sería una buena iniciativa para tratar de resolver muchos de los espinosos asuntos que frenan al Mercosur, como el conflicto entre Argentina y Uruguay por el proyecto de instalación de empresas papeleras en este último país.
(EFE)