Desde el próximo 1º de junio será obligatorio por orden ministerial que el personal médico y de enfermería aplique una serie de medidas a nivel de las Unidades de Medicina Intensiva de todo el país.
Desde el próximo 1º de junio será obligatorio por orden ministerial que el personal médico y de enfermería aplique una serie de medidas a nivel de las Unidades de Medicina Intensiva de todo el país.
Esto se dispuso tras el caso de los enfermeros asesinos de pacientes en el hospital Maciel y la Asociación Española, y que el Ministerio de Salud Pública recibiera el resultado preliminar de las auditorias que la Dirección General de Salud realizó en los casi 100 CTI de todo el país.
Una de las medidas consiste en la participación obligatoria en planes de capacitación y sensibilización en lo que resta del año 2012, informó este miércoles en conferencia de prensa el subsecretario de Salud, Leonel Briozzo.
Briozzo explicó que en todas las Unidades de Medicina Intensiva, en conjunto con las comisiones de seguridad del paciente de cada institución se capacitarán a “referentes” para que repliquen esos planes al resto del personal.
Para ese plan de trabajo, en acuerdo con el Fondo Nacional de Recursos (FNR), se organizó al país en cinco zonas: norte (Artigas, Rivera, Tacuarembó, Salto y Paysandú), centro (Durazno, Florida, Flores y Canelones), oeste (Río Negro, Soriano, Colonia y San José), este (Cerro Largo, Treinta y Tres, Lavalleja, Rocha y Maldonado) y Montevideo, por la gran concentración de CTI, sería la quinta zona.
El viceministro señaló que la idea es “trabajar en conjunto la Comisión de Seguridad del Paciente con la Comisión de Medicina Intensiva para elaborar la estrategia de seguridad del paciente”.
Otra de las medidas a aplicar obligatoriamente por todas las Unidades de Medicina Intensiva es la aplicación de una cartilla de conductas disruptivas, elaborada por la Comisión de Seguridad del Paciente del MSP.
Ese formulario servirá para denunciar conductas disruptivas “activas” como arrebato de ira, amenaza verbal, abuso físico, arrojar objetos, acoso; “pasivas”, como llegada tarde crónicamente, no contestar el teléfono; o la combinación de ambas.
La idea es que cuando esto ocurra los compañeros de trabajo de quienes desarrollan éstas conductas “tengan oportunidad de avisar con respecto a esa conducta y que se tomen medidas”, precisó Briozzo.
Por último, será obligatorio el análisis causa-raíz de todos los “eventos centinela” que hay en el sistema, sobre todo en las Unidades de Medicina Intensiva.