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La rusa Maria Sharapova demostró que había vuelto a la cima del tenis mundial al ganar por primera vez el Abierto de tenis de Australia, este sábado en Melbourne.

Sharapova, de 20 años, vivió un difícil año 2007 a causa de una lesión en el hombro, pero también por un drama que afectó a su entorno, la muerte de la madre de su entrenador Michael Joyce, víctima de un cáncer.

La rusa, instalada en Estados Unidos desde la infancia, tuvo resultados irregulares: una final en Australia (perdida 6-1, 6-2 contra Serena Williams), una semifinal en Roland Garros, pero también un lamentable fracaso en la tercera ronda del US Open, donde defendía título.

A pesar de la derrota, todo el mundo comprendió que sería una de las principales rivales de la belga en el Abierto de Australia.

Al ser solamente quinta cabeza de serie, Sharapova tuvo que enfrentarse en cuartos de final con Henin, que no había perdido un partido desde hacía seis meses, pero que nada pudo hacer frente a la potencia del servicio y de la derecha de la rusa.

(AFP)

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