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¿Por qué se postula a presidente de Peñarol?
Hubo un momento de mi vida hace 10 años que de alguna manera marcó un antes y un después que tiene que ver con un accidente de tránsito grave que me dejó varias horas cuadripléjico, es decir que del cuello hacia abajo no podía moverme totalmente mientras estaba lúcido y consciente de lo que me pasaba. Incluso retornar al trabajo me llevó ocho meses. Cuando uno enfrenta esas situaciones, cambia las perspectivas de cómo ve la vida. Eso me sirvió para afianzar eso de devolver esa nueva oportunidad que tenía. Lo hice en el Sindicato Médico y también lo veo en Peñarol en el hecho de que es una organización que necesita personas que tengan la misión de venir a dar y no a recibir.

¿Qué diferencias encuentra con la actual conducción?
Las organizaciones no se construyen de la nada. Uno debe reconocer aquellas cosas que se hicieron bien y construir a partir de eso. Reconociendo lo que se mejoró en infraestructura y en profesionalización de algunas áreas, está claro que un club como Peñarol no puede vivir y sustentarse si no es con triunfos. Ahí está el gran déficit de lo que fue la conducción de los últimos años. Es un modo de gestión que ya está perimido, basado en una única persona que imponía su opinión al resto y que se inmiscuía en todas las áreas cuando lo que hoy se precisa es trabajo en equipo, dejar trabajar en la gente en la que uno confía. El elemento más claro fue el recambio permanente de jugadores y técnicos, con todo lo que eso implica desde el punto de vista deportivo y económico para el club. Otro elemento que no convalidamos es que exista un dirigente que al mismo tiempo sea acreedor del club. No lo convalidamos para Juan Pedro Damiani, ni tampoco para el futuro de Peñarol. Por eso me llama la atención que en alguna lista existan personas que son acreedores o proveedores del club. No se puede estar en los dos lados del mostrador. Y eso lo critico profundamente, porque un dirigente que es acreedor, que prestó dinero y termina haciendo negocio porque cobra intereses, genera que a la hora de tomar decisiones uno nunca sepa si él decide por el club o por el dinero que prestó. Hoy existe ausencia de transparencia.

Cuando habla de acreedores en algunas listas, además de Damiani, ¿a quién se refiere?
En la lista oficialista va el ingeniero (Alejandro) Ruibal, que la empresa que él representa es acreedora del club por la construcción del estadio.

Pero eso se hizo a través de un fideicomiso.
Está bien, pero la empresa es acreedora del club y quien ocupa un cargo de dirección dentro de la misma, no debería estar relacionado con los acreedores, por tanto, no debería estar en el consejo directivo que muchas veces va a tomar decisiones sobre las deudas que se tienen, la forma de pago o negociación. Es un ambiente en el que existen muchas suspicacias.

En las elecciones pasadas participó del Movimiento 28 de Setiembre y ahora no. ¿Por qué no los acompaña?
Tengo muy buena relación con todos los candidatos. Con Marcelo (Areco) mantengo un vínculo muy cordial de afecto, pero hemos disentido fuertemente en la forma de hacer oposición. Cuando hubo problemas de seguridad en Peñarol y el 2809 fue muy crítico, se generó la posibilidad de que el 2809 y el propio Areco tomaran la responsabilidad de conducir la comisión de seguridad, pero él la rechazó. Como también puedo poner el ejemplo de Nacho Ruglio. Si tiene tantos contactos y puede generar tantos convenios con otros clubes como él dice, ¿por qué no los vuelca ahora? ¿Por qué esperar al acto eleccionario y medir el beneficio electoral antes de brindar esas soluciones al club? Por eso me alejé del 2809.

¿Cuáles son sus bases programáticas?
Tenemos un plan de gestión que estuvo preparado con una visión profesional y técnica, por personas exitosas en sus ámbitos laborales empresariales. Nos llamó la atención que quienes estuvieron tantos años dentro de la directiva, demoraran tanto en presentar sus proyectos de gestión. El nuestro se llama "Plan ganar" y tiene como base generar todo el contexto para volver a los triunfos respaldando procesos. Hay que contar con una gerencia deportiva fuerte, que sea llevada adelante por una persona de trayectoria, de espalda, que sea ídolo del club, que tenga recorrido internacional. Nosotros ponemos el ejemplo de Pablo Bengoechea, no porque hayamos hablado con él. El objetivo en los próximos tres años tiene que poder ser definir nuevamente la Copa Libertadores. Otros elementos tienen que ver con fortalecer un plan estratégico político dentro de la AUF que mejore el relacionamiento de Peñarol con el resto de los estamentos del fútbol. Finalmente, el elemento de la transparencia, del cual ya hablamos.

¿Cree que hay alguna otra área para cambiar?
Sí, las formativas del club. Hay que generar un proceso real y propio, sin intermediarios, que generen el scouting necesario para tener siempre a los mejores dentro de las formativas. Hoy es una realidad que Peñarol compite en desventaja con muchos clubes que tienen armado el proceso de selección de jugadores en todo el país. Que tengamos la necesidad de vender a esos jugadores en el momento más oportuno y no cuando Peñarol necesite de dinero fresco, para muchas veces, devolver dinero a esos dirigentes acreedores porque lo reclaman. Queremos disfrutar más de los jugadores en Primera de esas formativas.

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