El atentado de este martes en Nueva York, cuando un inmigrante uzbeko atropelló con una camioneta alquilada a ciclistas y peatones, con lo que mató a ocho e hirió a 12, se transformó en una excusa perfecta para que el presidente estadounidense, Donald Trump, volviera a la carga con su pretensión de limitar la inmigración.
Trump endurece política contra inmigrantes luego del atentado
Presidente quiere cortar "lotería de visados"; FBI busca a un segundo uzbeko