UBS admite fraude impositivo tras acusaciones de EEUU
El presidente de la entidad, Peter Kurer, dijo que el banco "lamenta sinceramente las fallas en el cumplimiento de sus negocios transfronterizos con Estados Unidos"
UBS acordó el jueves pagar a las autoridades estadounidenses 780 millones de dólares y entregar información sobre unos 300 de sus clientes, para poner fin a acusaciones de fraude impositivo en Estados Unidos que amenazaban la existencia del mayor banco suizo.
El acuerdo fue acogido con sorpresa en medios empresariales suizos, luego de que el regulador de los mercados financieros del país revelara que el caso no sólo puso en peligro a UBS sino también a la conocida estabilidad financiera del país.
La autoridad de supervisión de los mercados financieros suizos (FINMA) ordenó a UBS revelar los detalles de cuentas de clientes que son blanco de una investigación en Estados Unidos, lo cual despierta preguntas sobre el futuro del secreto bancario.
Documentos presentados en cortes estadounidenses revelaron cuentas ficticias que UBS utilizaba para ayudar a contribuyentes a ocultar su identidad y activos del servicio impositivo de Estados Unidos (Internal Revenue Service, IRS).
El presidente y ministro de Finanzas suizo, Hans-Rudolf Merz, dijo que unos 250 a 300 clientes estaban involucrados.
Según los términos del acuerdo concluido con la justicia federal, UBS admitió "haber ayudado a contribuyentes estadounidenses a esconder cuentas bancarias al fisco", indicó el miércoles el departamento de Justicia estadounidense.
UBS "aceptó entregar inmediatamente al Estado norteamericano las identidades y las informaciones bancarias de los clientes estadounidenses de UBS" sospechosos, agregó.
El presidente de UBS, Peter Kurer, dijo que el banco "lamenta sinceramente las fallas en el cumplimiento de sus negocios transfronterizos con Estados Unidos".
"Aceptamos la responsabilidad total de estas actividades impropias", añadió.
UBS anunció en julio la suspensión de sus servicios bancarios offshore para clientes estadounidenses.
Pero la autoridad de supervisión financiera suiza reveló implicancias aún más profundas de los cargos criminales presentados por primera vez por una corte de Florida contra un ex ejecutivo de UBS en la primavera boreal pasada.
"Estas acusaciones podrían haber tenido consecuencias drásticas para UBS y su situación de liquidez y podrían haber puesto su existencia en peligro", así como "la estabilidad del sistema financiero suizo", indicó la FINMA en un comunicado.
La FINMA amonestó al banco y le prohibió hacer negocios transfronterizos con clientes estadounidenses en el futuro.
Según la ley suiza de secreto bancario, los bancos del país no pueden revelar ninguna información a las autoridades sobre sus clientes, excepto en casos que involucran investigaciones penales.
"El secreto bancario permanece intacto", dijo Merz, y añadió que "no protege a quienes cometen fraudes impositivos".
No obstante, la decisión de entregar detalles sobre los clientes desató un debate sobre el futuro del secreto bancario en Suiza, también bajo presión de sus vecinos europeos, sobre todo de Alemania, que consideran que alienta la evasión fiscal.