UdelaR hace radiografía del Paraninfo
Tras la polémica por la compra de 250 butacas a US$ 870 cada una, la Universidad publicó un informe que cuenta la historia, simbología, usos y estado del recinto del centro de estudios
Buena tecnología que permite durabilidad, seguridad y mejora en la calidad de la acústica son algunas de las bondades de las polémicas butacas Mini Space 5067 adquiridas para renovar el Paraninfo de la Universidad de la República (UdelaR). Los datos forman parte del “Informe sobre el proceso de adquisición de butacas para el Paraninfo de la UdelaR” elaborado por el rector de la centro de estudios, Rodrigo Arocena.
El documento detalla no sólo el proceso que llevó adelante la UdelaR para determinar la compra de las butacas, sino también las razones por las cuales se tomó esa decisión, en base a la historia, simbología, usos y estado del Paraninfo.
El informe de 13 páginas contiene además un listado de las actividades que se realizaron en 2008 en el recinto, con copias del croquis de la sala y de los comprobantes donde se detallan las especificaciones técnicas de las butacas adquiridas.
La compra de las 250 butacas, a US$ 870 cada una, acarreó una intensa polémica, tanto a nivel del gobierno como de la opinión pública. En su informe Arocena especificó que la inversión, valuada en unos US$ 217.000, no se destina únicamente a la compra de las butacas, sino a su instalación que implica a su vez un revestimiento del piso del Paraninfo.
Arocena indicó que una vez realizado un estudio respecto a la necesidad de renovación del recinto, se procedió a realizar el llamado a licitación. En el mismo “cuatro empresas retiraron los pliegos para poder presentarse (Tecnomadera Ltda., Fumaya SA, Elbio Fierro y Walter Hugo SA)”. Pero sólo Tecnomadera Ltda. Se presentó, con cinco ofertas.
“En cuatro de las ofertas presentadas, las butacas tenían un ancho (que) no se adaptaba bien a las dimensiones (del Paraninfo). Tres de estas ofertas, si bien eran sensiblemente más económicas, no sólo no se adaptaban a las dimensiones, sino que además no presentaban apoyabrazos rebatibles y la garantía ofrecida por los fabricantes era de cinco años en lugar de los 20 años que se ofrecía en el modelo seleccionado; la oferta restante, además de no adaptarse a las dimensiones, era significativamente más costosa. Atento a lo anterior, la comisión de adjudicación recomendó la compra del modelo mini space 5067, que fue el finalmente adquirido”, concluyó Arocena en el informe, difundido en la página web de la UdelaR.
El pasado 30 de enero el rector explicó a Observa que la compra de estas sillas destinadas al Paraninfo se realizó respetando “todos los procesos de adjudicación de compras”.
Aunque el rector reconoció que el precio es “muy elevado”, justificó la inversión diciendo que lo que se tuvo en cuenta a la hora de optar por este modelo de butaca fue “la calidad y la duración del material”.
“Por supuesto que el precio fue muy evaluado, pero el informe tiene en cuenta todos los aspectos, tanto el precio como la calidad y la duración. No descarto que yo me pueda equivocar, pero el proceso se hizo observando todas las normas”, señaló Arocena en dicha instancia.
(Observa)