Un 5 de Oro para Casavalle
No más goteras ni apagones para los 9.000 usuarios que se atienden en el centro de salud al año
Adultos y niños esperaban sentados en un banco de cemento bajo un techo con goteras. Bebían la leche caliente que les servía una enfermera para combatir el frío y, de vez en cuando, eran sorprendidos por algún cortocircuito o un apagón provocado por la humedad de las paredes. Eso sucedía cualquier día en la policlínica municipal de Casavalle donde, en 2013, se atendieron 9.000 personas.
La inversión permitió mejorar el servicio odontológico con la compra de seis sillones nuevos (antes había cinco) y con la firma de un acuerdo con la Facultad de Odontología para realizar prótesis. También se agrega un nuevo pediatra y médico de familia y se ampliará la farmacia. El Ministerio de Salud Pública enviará en breve un psicólogo y dos psiquiatras (uno infantil). “Vamos a tener otra capacidad para responder a la consulta”, aseguró Grisoli.
Una petición todavía no respondida por la IMM es contar con custodia policial las 24 horas. Ya se han registrado algunos actos vandálicos. El mismo día de la inauguración, el 25 de abril, una pedrada rompió la ventana de un consultorio. Y algunas manzanas y naranjas que se ofrecieron en la ceremonia terminaron estrelladas contra las paredes. También hubo varios intentos de entrar de noche durante la construcción.
La plaza Casavalle “Un lugar para todos”, inaugurada en diciembre de 2013 y ubicada muy cerca de la nueva policlínica, tampoco se ha salvado. Ya se robaron el motor de la fuente y el Municipio D tiene que hacer reparaciones frecuentes. Con todo, el director de la División Salud de la IMM, Pablo Anzalone, afirmó que las dos obras representan “un salto en calidad y una dignificación del barrio”. Y añadió: “Los habitantes de Casavalle se merecen lo mismo que el resto de los habitantes de Montevideo”.
Pero la pintura reluciente y los nuevos ladrillos solo mejoran la calidad de atención, no la realidad. “Se ven cosas difíciles”, resumió Grisoli. La explicación fue dura. Un tema permanente en la policlínica es la drogodependencia de madres y mujeres embarazadas. A las que aceptan se les imparten clases de lactancia y de “adiestramiento” para el vínculo y cuidados del bebé. “A uno le parece instintivo, pero es aprendido y (ellas tienen) una falencia de generación en generación. Hay que explicarles que hay que acariciarlos”, dijo a El Observador.
Un pilar de la policlínica es el Programa Aduana de captación y seguimiento de recién nacidos. Si la familia del bebé no consulta con el pediatra en los primeros 10 días de vida, es visitada por personal de la policlínica. Este régimen se prolonga para todos los controles hasta los 3 años.
“Tenemos casos de niños que los hemos ido a buscar cinco veces. No es fácil”, afirmó Grisoli. Muchas veces el personal es echado del hogar bajo amenazas y otras tantas eso se repite en el consultorio. A una nurse, por ejemplo, la encañonaron una vez; y al despachante de la farmacia lo han obligado a entregar medicamentos a punta de pistola. “Extraño las cámaras de seguridad”, dijo una de las enfermeras sobre la única carencia de su nuevo consultorio.
En el trabajo cotidiano también se ven muchos casos de sífilis, parásitos, quemados y accidentados, incluso, por heridas de bala. En los primeros días de funcionamiento en el local nuevo se atendió a una guardia de seguridad de una de las escuelas del barrio que sufrió un corte por una pedrada de una alumna a la que le impidió salir antes del final de la clase.
Además se amplió la sala de oxigenoterapia. La prevalencia de problemas respiratorios en la población de Casavalle es alta debido a la presencia de humedad en sus viviendas. Anzalone expresó que se coordinó con el Plan Juntos para la construcción de viviendas para familias con niños. Ya se levantó una decena.
En enfermería se atienden entre 30 y 50 personas por día. La novedad de este año es que ahora se cuenta con un recinto exclusivo para el lavado y la esterilización de instrumentos médicos. Los funcionarios entienden que deberían sumarse tres o cuatro enfermeros para mejorar la atención.
“Pobres como somos, (...) esto es como que nos estén regalando un Cinco de Oro”
Stelia Caccia
Usuaria
“Era una policlínica obsoleta e indigna”
Adriana Grisoli
Directora de la Policlínica
“En esta zona hay muchísimas carencias del punto de vista sanitario y social”
Pablo Anzalone
Director de Salud de la IMM