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Por Marcelo Decaux, de la redacción de El Observador

En un principio, los tres estuvieron juntos en un mismo lugar penitenciario, pero luego de que uno de ellos intentara declarar en contra de otro acusándolo del crimen de Da Cunha, terminaron a los golpes con uno hospitalizado y con la familia amenazada.

El Módulo 2 del Comcar no es para presos comunes, sino que allí se encuentran los "sancionados y de seguridad".

En cuestión de segundos, dos barras integradas por varios hombres, vieron su gorro de Cerro y lo atacaron mortalmente con varias puñaladas.

El compañero de tantos en COETC, el arquero del equipito de fútbol 5, el esposo, el padre, el gremialista, el chofer, el hincha de Cerro, sigue esperando en algún lugar que se haga justicia.

Uno de los amigos más íntimos de Héctor Da Cunha es Miguel Marrero, quien desde que ocurrió el crimen, se encuentra en primera fila apoyando a la familia del fallecido y buscando pistas para esclarecer el mismo.

Para Marrero, "hay testigos que no quieren presentarse a declarar por miedo".

El amigo de Da Cunha agregó: "Las autoridades del fútbol hicieron muy poco para aclarar el tema y menos que menos la gente de Peñarol, que, con un manto de silencio, de alguna manera son cómplices".

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