Un apronte a puro vértigo
Fossati probó con un 3-4-3 con Valdez, Darío y Viera en el fondo, y Pacheco, Jonathan Rodríguez y Zalayeta en ataque, para el debut el domingo ante River Plate
Pacheco (en la posición de delantero por derecha) levanta la cabeza, busca a Zalayeta, que está en la otra punta, y ve picar a Jonathan Rodríguez. El capitán cruza la pelota y Zalayeta asiste al floridense. Gol de Peñarol. Así transcurrió todo el primer tiempo del entrenamiento de fútbol que los aurinegros realizaron el jueves en la cancha del Club Naval y en el que los titulares se impusieron 4-1 sobre los suplentes. Así, con vértigo, sin pausas, con un fútbol bien vertical, en el que quedó dibujado en el campo lo que quiere el técnico Jorge Fossati, que entre martes y miércoles realizó un intensivo táctico con sus nuevos futbolistas para incoporar los conceptos que quiere manejar.
Jorge Fossati y sus colaboradores (Leonardo Martins –foto–, Gonzalo Gutiérrez y Sebastián Avellino) firmaron ayer antes del entrenamiento sus contratos con Peñarol. El abogado Camilo Castro concurrió con los documentos que fueron suscritos delante del empresario y representante de los entrenadores, Gabriel Morales.
En esos primeros 30 minutos de fútbol, Pacheco y Zalayeta anotaron un gol y Jonathan Rodríguez dos. Jorge “Japo” Rodríguez convirtió para los suplentes.
En la segunda parte, ingresaron Damián Macaluso por Viera y Sergio Orteman por Pacheco y el DT paró un 3-5-2. El equipo ya no rindió en la misma forma. Se recostó demasiado sobre su cancha, le faltó velocidad y sorpresa. Tras el entrenamiento el técnico dijo a El Observador que el equipo sintió en el final del entrenamiento el esfuerzo del trabajo en doble turno los días martes y miércoles. De todas formas, destacó el buen entrenamiento que hicieron y la actitud de los jugadores.
Más de 40 personas siguieron la práctica, los jugadores firmaron autógrafos y los hinchas disfrutaron del entrenamiento y de intercambio de saludos con sus ídolos, como no sucedía con Peñarol desde la época de Jorge Da Silva, porque los nuevos entrenadores prefieren los misterios y encerrarse a abrir las puertas para que todos disfruten el fútbol. Peñarol cambió la cara, ahora el domingo deberá confirmarlo ante River Plate.