En invierno que está muy frío, en verano que hace demasiada calor. Me quejo, luego existo, podría jactarse de decir un uruguayo. Es parte de su idiosincrasia. Puede ser la excusa para un diálogo de ascensor o la razón existencial de un salpicón murguero... Pero entonces el Maestro Tabárez habló de nuevos valores. De cambio cultural. Y pasó lo que pasó. La clasificación, el Mundial, la Copa América. Historia sabida y profundamente analizada. Otra historia –muy presente– transcurre en forma paralela: la manera en la que esta selección le llega a su público.
Un cambio cultural
A pesar del frío invernal y de la lluvia, unos 25.000 hinchas fueron a alentar a Uruguay en el inicio del camino rumbo al Mundial 2014; la mitad del estadio se lleno según la nueva forma de ver el fútbol que enseñó Tabárez
