La Laguna del Sauce, segunda fuente de agua potable del país y conocida por ser el refugio de ricos y artistas, presenta un grado de eutrofización “elevado y acelerado”, a juicio de Néstor Mazzeo, investigador del Departamento de Ecología y Evolución del Centro Universitario de la Región Este (Cure) de la Universidad de la República y miembro de la Comisión de Cuenca de la Laguna del Sauce (CCLS).


La historia no es diferente a la del río Santa Lucía: el progresivo deterioro se debe a los aportes de nitrógeno y fósforo provenientes de los vertidos residuales domiciliarios (en especial de La Capuera, en la orilla de bloques y chapas de la laguna) y de la fertilización de campos y jardines y por las excretas del ganado. La presa construida en la década de 1940 como pista de aterrizaje para hidroaviones intensificó el fenómeno aumentando el tiempo de retención de los nutrientes.

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Pero la suerte de la Laguna del Sauce es que logró rápidamente el respaldo institucional para su recuperación, la que la CCLS estima en 10 años. Técnicos, OSE, Intendencia de Maldonado y sociedad civil conformaron en 2012 un riguroso plan de gestión e iniciaron su implementación. Así quebraron lo que hasta ahora padece el Santa Lucía, a juicio de Mazzeo: “Fragilidad institucional”. La directora departamental de Higiene, Mary Araújo, afirmó que en esete caso no se esperó “por una alarma”.


Mazzeo calificó como un “hecho inédito” que el gobierno haya reconocido que existe un problema ambiental. Y la Laguna del Sauce parece ser el ejemplo que debe seguir.


Prevención, no reacción
Mazzeo explicó que desde el año 2000 las floraciones de cianobacterias han aumentado en frecuencia y abundancia, siendo el síntoma más visible de la eutrofización de la laguna. Algunas de las especies observadas, como microcystis aeruginosa o cylindrospermopsis raciborskii, “representan un riesgo sanitario importante por su capacidad de producir toxinas”, al tiempo que podrían volver más complejo el proceso de potabilización. La buena noticia es que, hasta ahora, no han sido detectadas en la zona de la toma de agua de OSE.
La Unidad de Gestión Desconcentrada de OSE en Maldonado (UGD) comenzó a hacer análisis de toxinas desde 2008.


En comparación con el Santa Lucía, la laguna tiene sus particularidades. Entre ellas la creciente actividad forestal y la antigua producción de papa. La primera modifica el balance hídrico de los suelos y la segunda, si bien puede parecer inocua frente a la villana de turno que es la soja, necesita de un “paquete muy sofisticado de pesticidas”. Gran parte de los productores de papa fueron relocalizados, pero la forestación es una de las luchas más difíciles para la CCLS. El plan de acción establece la restricción del área admisible a forestar en los próximos dos años.


El plan de gestión para la Laguna del Sauce adelantó varias medidas del propuesto por el Poder Ejecutivo para el Santa Lucía: conservación de los humedales, evitar el vertido de barros del tratamiento de la planta de OSE, regular el uso de fertilizantes y de las prácticas de manejo de producción intensiva (en particular, feedlots y tambos) y limitar la aprobación de fraccionamientos con fines residenciales, entre otras.


Una de las medidas a corto plazo ya fue tomada. Esta semana el intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, emitió una resolución por la que prohíbe la navegabilidad en las lagunas del departamento. “Ya no vale todo”, justificó Mary Araújo. La medida apunta contra los motores que pueden perder combustible en los cursos de agua. Además, un nuevo plan de ordenamiento territorial catalogó a gran parte de los suelos rurales de la cuenca como “no transformables”.


También se estudia el establecimiento de zonas de exclusión para la extracción de arena. Si esta actividad continúa desarrollándose sin controles, Araújo indicó que “puede desaparecer la desembocadura del arroyo del Potrero”, el que une la laguna con el Río de la Plata.


Cuestión de flotación
La planta potabilizadora de la Laguna del Sauce abastece a una población estable de 120.000 habitantes, aunque durante el verano sus usuarios se incrementan a 400.000.
A diferencia de Aguas Corrientes, la planta de Laguna del Sauce cuenta con tecnología diferente que mejora el sistema de filtrado. En 1998, tiempos de Uragua, se sustituyeron las unidades de manto de lodo por celdas de flotación de aire disuelto tras una inversión de US$ 10 millones.


Gustavo Méndez, jefe del Laboratorio de la UGD, explicó a El Observador que las partículas no se sedimentan, sino que se separan del agua por flotación. Esto mejoró la remoción de fitoplancton y zooplancton presente en el agua y redujo el uso de productos químicos. Este sistema solo es utilizado en Laguna del Sauce y Laguna Blanca (también en Maldonado).l

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