Se había generado una expectativa inusitada por el festejo conmemorativo de la declaratoria de la independencia de Uruguay, realizado ayer en la embajada uruguaya en Buenos Aires. Habitualmente un acto más de la tradicional nómina de recepciones que solo involucran a personal del cuerpo diplomático, la de ayer era una reunión especial, porque se realizaba en el marco de una escalada de tensión diplomática entre Uruguay y Argentina.
Un paréntesis en la tensión
Una recepción de la embajada en Buenos Aires con varios pesos pesados kirchneristas