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El PIT-CNT toma un camino equivocado al insistir en el paro como única acción sindical para difundir sus reclamos tal como realizó en la jornada de ayer y, también, en jugar a favor del Frente Amplio en la campaña electoral. 

Definió un paro general parcial de 9 a 13, “en defensa del trabajo y de la negociación colectiva”, según un comunicado de la central sindical, como si una huelga en el contexto de la campaña electoral, y a unos seis meses de finalizar el período de gobierno, fuera a mover la aguja del empleo. Parecería que es la única herramienta que considera pertinente para que se escuche su voz cuando debería ser una medida excepcional por su impacto negativo en la actividad económica que hoy está de capa caída.

Es difícil de entender –si el objetivo es la defensa del trabajo– por qué la dirigencia sindical, en lugar de convocar a un paro, no promueve reuniones con los diferentes candidatos a la Presidencia para conocer de primera mano las ideas de los postulantes y, a su vez, les traslada sus inquietudes y puntos de vista. Sería interesante saber por qué se cree que no ir a trabajar es una manera adecuada de defender el trabajo.

Todo hace pensar que en realidad el PIT-CNT pensó más en una protesta político-partidista que en otra cosa. El propio secretario general, Marcelo Abdala, aprovechó el acto realizado en la jornada del paro para cuestionar a los candidatos opositores Luis Lacalle Pou (Partido Nacional) y Ernesto Talvi (Partido Colorado) y sugerir que en el fondo ambos quieren terminar con la negociación colectiva, lo que no es cierto. 

Diego Battiste

Abdala acusó a cámaras empresariales de estar “jugando abiertamente en la disputa electoral” como si no lo estuviera haciendo el propio PIT-CNT.

No le hace bien al movimiento sindical embanderarse –a veces incluso de manera desembozada–- con el partido oficialista. Todas las tiendas partidarias tienen trabajadores en sus filas; no son votantes exclusivos del Frente Amplio. 

Los propios argumentos del movimiento sindical para explicar el aumento del desempleo están justamente en sintonía con su visión parcializada.  Es increíble que no responsabilice al Frente Amplio –que completará 15 años en el ejercicio de gobierno cuando finalice la administración de Tabaré Vázquez– del actual estado de cosas en el campo laboral. 

En un video que difundió para promocionar el paro, una voz en off presenta a un personaje, María, con la visión maniquea de que es despedida de su trabajo con la “excusa” de una reestructura, pero en realidad es porque los capitales buscan aprovecharse de países con derechos laborales “más flexibles” y mano de obra “más barata”. Luego se refiere a que “son muchas las empresas que buscan que la variable de ajuste sean los trabajadores”.

La falta de empleos de calidad y el alto desempleo –9,8% a junio pasado– son un reflejo del declive económico y de una pobre inversión privada, dos pésimas tendencias que son responsabilidad del gobernante Frente Amplio. 

Más justo hubiese sido que el personaje María hiciera alguna referencia al alto déficit fiscal para financiar un pésimo Estado; a la alta carga tributaria; a la necesidad de reformar la educación para mejorar la competitividad del país. Son tres problemas que golpean a los trabajadores que el PIT-CNT dice defender pero a los que no se hace referencia. 

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