Toda premisa de un balance comprende ciertas particularidades. Primero que nada, que es imposible hacer un repaso exhaustivo de todas las series exhibidas en un año –literalmente son varios centenares– por lo que el gusto de quien realiza el balance ya decanta gran parte de las posibilidades antes incluso de mirarlas. Luego está el criterio de selección. En este caso, se trató de ser lo más amplio posible, por lo cual el balance comprende series nuevas estrenadas este mismo año, temporadas de series en marcha que se exhibieron durante 2011 e incluso una miniserie autoconclusiva. Pero para lo que si puede servir es para comprender que el hogar de las mejores ficciones ya no es el cine, y que el cementerio de las ideas –y de los actores– que era la televisión ya no lo es más.
Una caja para nada boba
De entre la gran cantidad de series espectaculares que pasaron por televisores y computadoras, hay cinco títulos que animan a esperar más y mejores cosas en cuanto a guiones, personajes y realizaciones