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La capital inglesa tendrá, luego de los Juegos Olímpicos, un nuevo símbolo que la represente. La Torre Olympic Orbit, que después de terminada la cita olímpica pasará a llamarse Arcelor Mittal Orbyt, se transformó, con sus 114,5 metros de altura, en la escultura más grande de todo el Reino Unido.

Tan elogiada como criticada se la llegó a comparar con la Torre Eiffel por su extraña apariencia de acero. Para realizarla se realizó una inversión de 28 millones de euros que se estima se recuperarán en tan solo dos años y medio.

La estructura tendrá un mirador que, al terminar los Juegos se transformará en un restaurante. Desde allí, se podrá ver todo el Parque Olímpico y gran parte de la ciudad. Para hacerlo, los mayores deberán pagar una entrada de 19 euros y los menores nueve euros, algo que su creador, el escultor Anish Kapoor, consideró demasiado caro.

“La obra hay que pagarla, pero hay que intentar que el precio sea el más bajo posible” explicó el artista de India.

Se estima que unas 4000 personas visitarán diariamente la Torre durante Londres 2012 y que cerca de un millón de personas se suban allí cada año.

En cuanto a las críticas, la estructura generó opiniones encontradas. El alcalde de Londres, Boris Jonson, la consideró: “Una obra espectacular del arte moderno británico. Hubiera dejado atónitos a los romanos y empequeñecido las aspiraciones de Gustave Eiffel”.

Sin embargo, la prensa la catalogó de: “Choque catastrófico entre dos grúas” y de ser “Una torre Eiffel después de un ataque nuclear”.

Algunos rumores indican que allí se encenderá el pebetero olímpico, lo que hasta el momento se mantiene en secreto. Lo cierto es que desde su inauguración, el pasado 11 de mayo, alteró el paisaje urbano de Londres y se trasformará en uno de los puntos más visitados de la ciudad.

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