El actor argentino Gerardo Romano y el director Manuel González Gil comenzaron a trabajar en Un judío común y corriente sin tener muy claro su futuro comercial. Sin embargo, el poder de atracción de su tema y la calidad con la que estaba escrito el texto capturaron toda la atención de los dos artistas y de inmediato se pusieron manos a la obra. "El actor y la obra se encontraron excepcionalmente en el estudio de mi casa", contó González Gil en entrevista con El Observador.
Una exploración del judaísmo en el escenario
Un judío común y corriente se estrena hoy a las 21