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El Popular era el diario del Partido Comunista del Uruguay y sus responsables tenían por qué temer cuando se empezó a avecinar la dictadura militar.

Entre las urgencias de ese año turbulento, el 1973, Aurelio González, el jefe de fotografía del diario, tomó la precaución de esconder el archivo gráfico.

González logró esconder los negativos y mantener una buena parte de ellos consigo. Esas fotos viajaron con él a México, donde fueron revelados en 1976.

El fotógrafo dejó otra parte importante del acervo fotográfico del diario en un escondite seguro, dentro del edificio Lapido, donde estaba el diario.

Una vez restablecida la democracia, González fue a buscar los negativos al escondite pero no los encontró. Las obras realizadas en el Edificio Lapido durante la dictadura habían provocado importantes cambios en su estructura, por lo que no fue posible ubicar los negativos.

En 1996 se realizaron nuevas obras en el Edificio Lapido, construyéndose un gran parque de estacionamiento que ocupa los dos subsuelos anteriormente pertenecientes a El Popular.
Diez años después, en enero de 2006, fue hallada en muy buenas condiciones la mayor parte de los negativos que fueran ocultados en 1973 en un lugar alejado del escondite original.

El material recuperado —ahora custodiado por el Centro de Fotografía de la Intendencia Municipal de Montevideo (CDMF)— se compone de 79 latas de negativos de 35 milímetros, utilizadas en las décadas de 1960 y 1970 por fabricantes de material fotográfico, tres bolsas de plástico y una caja de cartón.

Se calcula que se trata de aproximadamente 70.000 negativos de 35 milímetros. Las fotografías que aparecieron fuera de las latas habían sido escondidas en una valija que no fue encontrada.

El CDF realizó un trabajo de recuperación de los negativos y entre cosas, editó un libro de 336 páginas (a la venta a $300) que es un testimonio muy particular de una época fundamental de la historia uruguaya. El libro se titula Fui testigo, y está firmado y prologado por Aurelio González.

Los autores son los fotófrafos de El Popular, un grupo que era a la vez profesional y militante, en el fuego cruzado de esas épocas urgentes.

La fotos valen la pena. La ciudad de Montevideo de los sesentas y setentas, por un lado tan pulcra, si se la compara a al actualidad, y por otro, escenario de batallas desiguales y presagio de dolores duraderos.
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