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Una interpelación con un mar de fondo electoral

Bonomi diseñó su estrategia junto al Frente Amplio pensando en la cercanía de los comicios de 2019

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19 de abril de 2018 a las 05:00

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, ingresó al Senado y pareció ponerse guantes de box con los que pretendía no guardarse ningún golpe. A su derecha y un poco por detrás de él, lo esperaba sentado el senador colorado Pedro Bordaberry, encargado de interpelarlo por novena vez desde que tiene ese cargo. Bordaberry también tenía la intención de golpear y su saco de box iba a ser la gestión del Ministerio del Interior.

A Bonomi se lo notaba molesto y no parecía tener ningún interés en disimularlo, ni en sus gestos ni en su discurso. De hecho, la molestia venía de antes, como mínimo de hace poco más de dos semanas. Tanto este lunes como el anterior, la bancada del Senado del Frente Amplio empezó a preparar la interpelación con un foco claro: el ministro iba a responder de la misma forma en la que la oposición planteara sus preguntas y cuestionamientos, confiaron a El Observador fuentes de la coalición. Incluso, cada respuesta fue pensada como si se tratara de una campaña electoral que se adelantó.

Tal vez un ejemplo de esa intención de ir al choque que el ministro dejó clara en las casi 12 horas que duró la sesión de este miércoles, fue la respuesta a la mención de Bordaberry a la relación de la esposa de Bonomi, la senadora Susana Pereyra, con la barra brava de Peñarol. El contragolpe del jerarca fue recordarle un suceso de la interpelación anterior: "Me dijo en esa interpelación que dormía con el enemigo. Yo le podría haber dicho que en mi casa el enemigo entra cuando yo quiero, y nunca lo voy a dejar a dormir". En seguida, fue con un golpe seco directamente a quien lo interpelaba: "Él se crió con el enemigo".

Interpelación de Bordaberry a Bonomi

"La situación de la seguridad en el país ha desmejorado en forma dramática", dijo Bordaberry en su otros de sus golpes -uno de los primeros-, al que le siguió un reclamo para que exista "una reacción" de las autoridades encargadas de la seguridad interna del país. Bonomi le devolvió esa piña con un cachetazo que le giró la cabeza a todos los legisladores que se encontraban en la sala desde las 9.30 de la mañana, y los dejó en un silencio mezclado con murmullos. Es probable que la palabra "renuncia" retumbara en la mente de los senadores, al menos los de la oposición, cuando dijo que iba esa instancia era "una despedida". Pero fue cuestión de pocos segundos para que se desvaneciera. El amague no fue otro que una ironía del ministro para despedir a Bordaberry, quien ya anunció que abandona la política. "Es la despedida de quien anunció que se retira de la política pública", remató. A los pocos minutos, empezó a abundar en Twitter la etiqueta "#DespedidaDePedro".


Esa ironía anticipaba una interpelación a la defensiva de uno y otro lado. Bonomi calificó la instancia como "una payasada", Bordaberry le respondió que este mismo miércoles un grupo de delincuentes había robado un banco en Trinidad (Flores) vestidos de payasos y le dijo que "quizás los payasos son los que tienen que ir a agarrar al ministro allá afuera". El jerarca dijo que todo parecía un "circo", el senador interpelante dijo que el ministerio "perdió las coordenadas básicas" y puso como ejemplo que a Nilson Viazzo, un policía que fue el primer ganador de Masterchef, lo ascendieran a los pocos días de ganar el reality show.

Bordaberry interpeló al ministro con siete preguntas que incluyeron desde si está en sus planes cambiar "la estrategia y la política que viene llevando a cabo para combatir el delito dados los aumento de homicidios y delitos", hasta presuntos casos de nepotismo dentro de la cartera y el de "2.703 funcionarios del ministerio que fueron declarados omisos por la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) en el segundo cuatrimestre de 2017".

Bordaberry Interpelación a Bonomi
Por momentos, también ironizaba lo que generaba la risa –en señal de apoyo al senador- de un grupo de mujeres que miraban desde las barras y que motivó al senador colorado José Amorín a pedirles silencio. Junto a ellas se encontraban algunos integrantes del movimiento Un Solo Uruguay, como José Irureta Goyena (uno de sus voceros) y a algunos metros la presidenta de la Asociación de Víctimas y Familiares de la Delincuencia (Asfavide), Graciela Barrera.

El interpelado contestó, entre otras respuestas, con datos sobre la evolución en la cantidad de homicidios, capturas de pantalla de noticias que destacaban que Montevideo es la mejor ciudad para vivir de Sudamérica y otras que advertían el aumento de la violencia en ciudades europeas como Londres, y la afirmación de que el número de quienes no habían presentado la declaración jurada ante la Jutep era, en realidad, "menor".

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"Algunos en la oposición han decidido que cuanto peor mejor y por eso quieren instalar la idea de que todo está mal y estamos en el peor de los mundos", afirmó en sus respuestas. Lo que vino después fue, por un lado el apoyo explícito del resto de los integrantes de la oposición a la interpelación, con la idea unánime de que las políticas de seguridad son "un fracaso". Esa postura se tradujo en una moción en la que se calificaba a las respuestas de Bonomi como "insatisfactorias, graves y negadoras de la penosa inseguridad que se vive" y se pedía "la censura de las fracasadas políticas de seguridad pública y del ministro del Interior".

Por el otro, la defensa de legisladores del Frente Amplio a la gestión de Bonomi y su equipo, que incluyó una explicación de la senadora Mónica Xavier sobre cómo se deben medir los homicidios por tasas y compararlos con otros países del mundo, un debate entre Rafael Paternain –suplente de Constancia Moreira- con el nacionalista Jorge Larrañaga sobre modelos de seguridad y el lamento del senador del MPP Charles Carrera porque en las intervenciones de la oposición "no se habló de violencia de género".

Luego de medio día dentro del Parlamento, el Frente Amplio logró con sus votos que se aprobara la moción que respaldaba la gestión del ministro. De todos modos, el martes próximo será tratado el pedido de censura en el Senado. Según lo que establece la Constitución, de aprobarse, el tema pasará a ser discutido por la Asamblea General.

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