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El gobierno decretó en la madrugada del viernes la esencialidad de los servicios en el hospital Maciel y los trabajadores en conflicto acataron la resolución pero no descartan ocupar el centro asistencial si hoy no logran respuestas que los satisfagan por parte de las autoridades. Anoche una funcionaria policial entró al hospital para informar sobre la decisión del Poder Ejecutivo y luego los trabajadores salieron a la calle para gritar consignas contra las “multinacionales” y contra el “gobierno represor” en el marco de la protesta por la adjudicación a la empresa Eulen del servicio de limpieza.

Hasta el momento el servicio estaba a cargo de una empresa –La Buena Estrella– en la que el sindicato tenía fuerte incidencia. Ahora, los trabajadores de esa firma de limpieza piden pasar a ser estatales, pero detrás de eso hay un juego de poder sindical en procura de no perder el control del área. Los funcionarios no médicos del Maciel anunciaron la ocupación de las instalaciones desde la medianoche pero esa medida nunca llegó a concretarse. El anuncio de los sindicalistas, realizado sobre el mediodía de ayer, permitió al gobierno mover sus fichas con tiempo para desarticular la operativa sindical.

Los trabajadores del hospital argumentan que no tienen el personal adecuado para atender a todos los internados y que, por tanto, la esencialidad del servicio es violada por el propio Estado. Sostienen que el Maciel no podría ser desalojado por las autoridades en el caso de que se resolviera la ocupación general porque quedarían muchos internados sin asistencia. Anoche los abogados del sindicato fueron hasta el hospital para asesorar sobre la situación.

El fondo del problema
Mientras el gobierno promueve la prestación del servicio por un privado, los trabajadores se movilizan y piden “terminar con las privatizaciones”. Los empleados, apoyados por dirigentes del sindicato de funcionarios estatales (COFE) y de Salud Pública (FFSP), reclaman ser presupuestados por el gobierno central y toman medidas de lucha, en rechazo a Eulen.

La polémica en torno al servicio de limpieza del Maciel tiene, al menos, un par de capítulos. “Todavía no cobramos lo que nos deben por Clanider y ya estamos protestando por Eulen”, dijo el sindicalista Juan Pittaluga durante el plenario.

La empresa española Eulen se hizo cargo de los servicios de limpieza del hospital Maciel este lunes, pero aún no pudo comenzar. Hasta el momento la tarea recaía en la asociación civil Buena Estrella, una cooperativa de trabajadores formada tras la rescisión del contrato con la empresa Clanider ,en setiembre de 2010. La Justicia comprobó maniobras de sobrefacturación realizadas por Clanider. Ahora hay denuncias de que pasó lo mismo con Buena Estrella. Para conformar esta empresa, los empleados de limpieza del Maciel contaron con el apoyo de la FFSP. El representante de los trabajadores en el directorio de ASSE, Alfredo Silva, afirmó que orientó y asesoró a Buena Estrella para su conformación pero advirtió –en declaraciones publicadas el 26 de noviembre en Últimas Noticias–que no participa de la asociación civil. El líder sindical salió en su propia defensa luego de que el presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, lo acusara de favorecer a Buena Estrella en adjudicaciones directas.

Silva representa a los trabajadores en ASSE desde 2008 y es uno de los líderes del gremio de Salud Pública. El representante de la FFSP tenía como su principal aliado en el directorio de ASSE al ex representante del gobierno, Mario Córdoba, quien fue removido a fines de setiembre de 2011 por el presidente José Mujica. Ese directorio de ASSE adjudicó los servicios de limpieza del Maciel a Buena Estrella, para los primeros siete meses de 2011.

En lugar de Córdoba asumió Beatriz Silva, que dice tener una relación “adecuada” con la FFSP, pero prefiere marcar distancia.

Tras sucesivas renovaciones del convenio entre el Estado y la asociación de trabajadores, el gobierno decidió cambiar el rumbo y llamar a licitación. El directorio de ASSE firmó un nuevo convenio con una multinacional dedicada a la limpieza, Eulen, que está en Uruguay desde 1999 y tiene unos 1.000 empleados, según sostiene en su sitio web. Además, ASSE ordenó una investigación administrativa sobre Buena Estrella tras la denuncia de Heber. Un mes después de iniciada la investigación, el organismo del gobierno decidió ampliar la indagatoria.
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