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Pasaron los gobiernos blancos y colorados que convivieron con direcciones y sindicatos del Hospital de Clínicas afines a la izquierda. Pasaron diez años de crecimiento económico. Pasaron dos gobiernos del Frente Amplio. Pasó la ayuda de Venezuela. Pero lo único que no cambió en estos últimos 20 años, fue que el hospital universitario estuviera en crisis.

En la izquierda aparecen los primeros autocríticos, porque luego de años de cuestionamientos a los partidos fundacionales por el poco presupuesto destinado al lugar donde se forman los médicos, poca cosa cambió. El hospital sigue con una infraestructura que en algunos lugares se cae a pedazos. El Observador informó ayer que en donde se atienden pacientes inmunodeprimidos los hongos de las paredes –como consecuencia de la humedad– hicieron aumentar la mortalidad, según alertó la jerarca a cargo de la sala 1 del piso 8 (ver nota aparte).

Pero los problemas de infraestructura no son nuevos. En 2001, el presidente Jorge Batlle propuso destruir el edificio del Hospital de Clínicas y construirlo de nuevo con un préstamo de US$ 70 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La crisis financiera del año siguiente lo frenó.

En el año 2002 se recortó 28% el rubro inversiones. Además, el hospital debió cerrar por primera vez en su historia la emergencia. En ese momento la Tesorería General de la Nación (la caja del Estado) le debía $ 101 millones. La institución no tenía dinero para pagarle a los proveedores de medicamentos, gasas, guantes y otros implementos necesarios. En ese momento el gobierno era del Partido Colorado pero la dirección del hospital –elegida por la Universidad- era de izquierda. La directora, Graciela Ubach (en ese momento del Partido Comunista) enfrentaba al Poder Ejecutivo. “El país está lleno de paros pero al Poder Ejecutivo le importa un pepino”, dijo Ubach en ese momento. Reclamaba, al igual que lo hacen ahora los sindicatos, más recursos para el Clínicas.

La siguiente crisis se dio tras la muerte del niño Maykol Cardozo en noviembre de 2003 por una bacteria resistente, que reveló en la emergencia del Clínicas “fallas de organización, estructurales y de funcionamiento”, según un informe realizado en setiembre de 2004 por la Facultad de Medicina meses después. Según la investigación el hospital estaba “debilitado” por “falta de personal” y una “planta física inadecuada”.

En diciembre de 2005, ya con el primer gobierno de izquierda en Uruguay, Venezuela, a través de su presidente Hugo Chávez, firmó un acuerdo para otorgar US$ 17 millones que fueron destinados a mejoras edilicias que de todas formas no terminaron de solucionar los problemas de fondo. En noviembre 2008 el hospital atravesó otra crisis que lo obligó a cerrar nuevamente la emergencia y además a suspender operaciones. Al igual que en 2002, no contaba con dinero suficiente para la compra de insumos hospitalarios. “Hay una situación de desfinanciación que no ha sido contemplada por el Poder Ejecutivo”, dijo el decano de Medicina Felipe Schelotto en esa oportunidad.
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