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En apenas tres meses del año, se estrenarán alrededor de cincuenta series nuevas, en todo el rango de posibles producciones. Semejante estallido -y que no nos olvidemos, se pisará con los inicios de nuevas temporadas en abril, que cuentan con protagonistas tan esperados como Game of Thrones o Los Borgia- puede desbordar a cualquiera.

Aquí entonces, una pequeña guía de aquello que destaca, ordenado por género.

Pocos sustos
Llama poderosamente la atención que luego de un 2011 con varias series de horror -entre ellas la tan exitosa como manida American Horror History, así como la delirante y divertida Death Valley- este año comienza con sólo un estreno de relevancia, pero significativo por los nombres que lo firman. The River, de la cadena ABC, cuenta la historia del Dr. Emmett Cole, un explorador televisivo -inspirado claramente en el malogrado explorador australiano Steve Irwin, más conocido como “El Cazador de Cocodrilos”- que durante 22 años ha dominado las pantallas del mundo con su programa El País Desconocido. Durante una misión en el Amazonas profundo el Dr. Cole desaparece y seis meses después es declarado legalmente muerto. Pero un grupo de personas, su esposa y su hijo, entre otros, se niegan a aceptar esta realidad y parten en su búsqueda.

La serie es creación de Oren Peli y Michael R. Perry y siendo el primero de ellos el creador de las películas Paranormal Activity -hito absoluto en ese subgénero del horror dado a llamarse Found Footage o Mockumentary- no es de extrañar que The River asuma la condición de falso programa televisivo. Ya un cartelito al principio de su episodio piloto nos advierte que lo que estamos por ver son las cintas que filmó el equipo de rescate que salió en pos del Dr. Cole. Pero en verdad esto es un engaño, ya que la serie no asume verdaderamente su condición de Found Footage sino que la simula y su narración cinematográfica es esencialmente clásica.

Tan así que el mismo episodio piloto cuenta con la dirección del español Jaime Collet-Serra, autor de joyitas -o casi- del género como son House of Wax (2005) y The Orphan (2009). Un solvente elenco con varias caras reconocibles- Bruce Greenwood como el Dr. Emmett Cole, Leslie Hope como Tess Cole y Thomas Kretschmann como el Capitán Kurt Brynildison, el encargado de la seguridad de la misión de rescate- pone lo suyo para esta serie que promete una primera temporada de ocho episodios y que se estrenará en febrero en los EEUU. Para nuestro país, es del interés de las señales que transmiten los productos de ABC, para el caso Sony o Fox.

Sucesión de Fibonacci
Tim Kring saltó a la fama hace algunos años con Heroes, innovadora serie que trasladaba íntegramente el concepto de historieta de superhéroes a la TV, en un producto que tuvo una primera temporada brillante para luego ser prácticamente descuartizado por la huelga de guionistas en su segunda temporada y una cancelación en la tercera que para ese momento ya no le importaba a nadie. Regresa ahora con Touch, drama que comparte varios elementos con su anterior creación. La premisa de Touch es que todos en el universo estamos conectados.

Así, hay patrones -se remite en el piloto a una vieja leyenda china de un hilo rojo que nos une- que combinan a unos con otros y dónde nada queda librado al azar. La serie desarrolla la historia de un padre (un esmerado Kiefer Sutherland, alejado de su habitual personaje de acción gestado en 24) y su hijo autista, quien es de los pocos en el mundo que son capaces de ver este patrón y prever posibles desastres o tragedias, así como descubrir la secuencia Fibonacci en todas las cosas a la temprana edad de once años.

La serie presenta historias corales, en un crisol de etnias y países tal cual ocurría en Heroes, dónde todos los relatos se van cumpliendo más acá o más allá, con un grado de efectividad y emotividad poco comunes. La cadena Fox apuesta fuerte en este caso y aporta una producción que no desdeña locaciones internacionales, un director reconocido para el piloto- Francis Lawrence, responsable de Constantine (2005) y Soy Leyenda (2007), entre otras- y un reparto de muchas caras conocidas (Danny Glover, Titus Welliver). Si bien su piloto ya fue estrenado internacionalmente, su segundo capítulo llega recién el 19 de marzo. En Uruguay, televisa a partir de marzo el canal FX.

El señor de las mentiras
El género comedia es sin dudas el más abundante en cada tanda de estrenos anuales o de mitad de temporada. Por tanto, son muchos los productos que buscan diferenciarse y desmarcarse en la competencia por la atención de los espectadores. La apuesta más novedosa -al menos en un principio- de este inicio de año cae en House of Lies, la nueva producción de la cadena Showtime (responsable de destacados contenidos adultos, como son las emblemáticas Dexter y Californication).

En este caso, se nos cuenta la historia de Marty Kaan (el siempre rendidor Don Cheadle), un inescrupuloso asesor empresarial, cuya vida es mentir. Mentir a las empresas que le dan trabajo, mentir luego para esas empresas, mentir para conseguir sexo, mentir, mentir y mentir. Crítica feroz al capitalismo, Kaan rompe constantemente con la cuarta pared y se dirige personalmente al espectador, al que le va enseñando las reglas de su mundo.

Como toda producción de Showtime, abunda en lenguaje soez, desnudos y hasta porno softcore, en un dedicado intento de producir contenido adulto, apoyado en diálogos filosos, ingeniosos y veloces. Estrenada en enero en EEUU, esta creación de Matthew Carnahan -que contó también con un reconocido profesional para la dirección de su piloto, en este caso Stephen Hopkins (Depredador, 1990, The Reaping, 2007)- renovó contrato ya en febrero para una segunda temporada a estrenarse en 2013. En Uruguay, podrá ser vista en canal FOX.

Anatomía de un crimen
Apostar en esta nueva camada de series a un producto gestado por la cadena británica BBC es apostar sobre seguro -basta ver el nivel medio de sus creaciones que supera ampliamente la norma general, como muestra basta un botón: la genial Sherlock, que adapta a nuestros tiempos al personaje gestado por Sir Arthur Conan Doyle- y más si estamos hablando de drama policial, género donde se han especializado históricamente (basta recordar su longeva Prime Suspect, de lo mejor en los últimos veinte años).

En Inside Men se nos cuenta los pormenores de un violento y trepidante asalto a una casa de dinero (lugar donde se recoge y contabiliza el efectivo de tiendas, supermercados, etc.) pero al mismo tiempo, divide su línea narrativa y nos muestra varios meses atrás y cómo los distintos protagonistas se van viendo involucrados en los sucesos.

La historia es realista, adulta e increíblemente tensa. Mucho de su mérito se apoya en el trío protagónico: John (Steven Mackintosh) el gerente, obsesionado con su rol, capaz de poner de su propio bolsillo las diferencias con tal de cerrar en cero; Chris (Ashley Walters) un honesto guardia de seguridad al que la economía comienza a encerrar y Marcus (Warren Brown) un operario de pasado medio turbio, que busca siempre caminos alternativos.

Desde sus tres puntos de vista veremos el crimen y como fueron las condiciones en las que se fue desarrollando. Esta producción de la BBC consta de apenas cuatro episodios -fiel a su estilo de temporadas mucho más breves que las americanas, pero de capítulos más extensos, en este caso de una hora cada uno) que se está televisando en su país de origen durante todo febrero. En Uruguay es material seguro para el propio canal de la BBC, People & Arts o Europa-Europa.

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