Uno de los desafíos diarios: ¿cómo afrontar los cambios para que sean exitosos?
Cualquier organización, no importando su tamaño, tiene que estar preparada para realizar cambios
Cualquier organización, no importando su tamaño, tiene que estar preparada para realizar cambios, en la forma de manejar sus negocios, en cómo dirigir sus recursos para alcanzar los objetivos fijados por su dirección o accionistas, etc. Para ello, tiene que estar preparada para evitar el fracaso y poder abordar con éxito el mismo.
¿Cuáles son los motivos que están llevando a las empresas a realizar cambios en la forma de realizar sus negocios?
Interrelación de los mercados: el hecho fundamental es que han cambiado las bases, hoy día todos los mercados están interrelacionados. Ninguna empresa puede combatir la globalización de los mercados. Las empresas que hoy tienen alguna ventaja competitiva tienen que tener presente que la misma será de corto plazo. Empresas muy especializadas que basan su liderazgo en el mercado en la producción estándar de un producto, tendrán que poder adaptarse rápidamente a lo que piden los consumidores y a lo que ofrece la competencia, en cada momento surgen nuevos competidores que ofrecen productos parecidos pero diferenciados para un mismo segmento de mercado. Este entorno es con el que los empresarios se deben enfrentar, y por ello deben tener presente “el cambio”, de su negocio, de sus productos/servicios, de las habilidades y costumbres de su gente, etc.
¿Qué sucede si una empresa no se puede adaptar en forma oportuna al cambio?
El panorama parece claro, las empresas que no tengan en cuenta las nuevas reglas o no se puedan adaptar a las mismas oportunamente -cambios en consumo, en competidores, en el mercado en general- difícilmente tengan posibilidades de alcanzar los objetivos que le fija su dirección y por lo pronto de sobrevivir en el tiempo.
Por ello es uno de los principales problemas con los que se enfrentan los empresarios: cómo sobrevivir con éxito ante los cambios.
El hecho de que hay y habrá que estar preparado para realizar cambios es un dato, la empresa o el empresario que piense lo contrario no tendrá posibilidades de éxito a largo plazo. Lo único viable es acompañar el cambio para alcanzar el éxito. El problema no es saber si habrá o no cambio sino en qué momento será el cambio, lo principal es que cuando nos percatamos que está teniendo lugar una modificación en el mercado, por necesidades de los consumidores o por nuevos productos de competidores, hay que estar listo para cambiar a tiempo de manera de minimizar el riesgo.
Todos los cambios no son iguales, cada uno está dado por determinadas situaciones, por ello en las organizaciones aparecen cambios planeados o espontáneos. El cambio planeado se lleva a cabo con determinado objetivo, mientras que el espontáneo no tiene aparejado una acción planificada.
El cambio planificado implica preparar a los funcionarios, es necesario modificar costumbres, normas, su cultura en general. Teniendo en cuenta la naturaleza humana y la habitual resistencia al cambio, el poner cualquier resistencia terminará siendo un problema.
Hay que considerar que la gente y las empresas tienen arraigados hábitos de distinto tipo, se conservan estructuras impuestas por la tradición, la antigüedad, etc. Evidentemente uno de los problemas que hay que enfrentar es la resistencia al cambio, si la gente se resiste al cambio puede pasar que la empresa fracase o que quien se resista sea sustituido, esto dependerá de la visión oportuna de los líderes.
¿Que se debería considerar para poder anticiparse al cambio?
Una base fundamental es la planeación, tal vez lo principal es tener presente diariamente que es necesario planear, ¿Qué hay que hacer para alcanzar las metas?, hay que tener en cuenta que es necesario mirar para el futuro todos los días. Este trabajo o proceso de planear “diariamente” debe ser liderado por los ejecutivos de las compañías, de esa forma será luego seguido por todos el personal, al revés no funcionará, ya que no se contará con los compromisos necesarios de la dirección.
Los esfuerzos individuales, aislados, a la larga no producen los resultados necesarios. Por otro lado las personas que planean tienen necesariamente que ser las que luego realizan la ejecución, si personas diferentes a las que planean luego ejecutan el plan puede no conseguir los compromisos de las personas necesarias.
Las organizaciones competitivas son las que persiguen la excelencia de su gestión, el desarrollo de su conocimiento, estudian las debilidades y fortalezas de sus competidores de forma tal que les sea oportuno adaptar sus productos y servicios a las necesidades del mercado manteniéndose siempre a la vanguardia. Este escenario de excelencia operativa en todos los casos contempla el cambio permanente como forma de adaptación rápida para continuar liderando el mercado.
Adicionalmente, para que la planeación tenga éxito es preciso realizar un seguimiento continuado, hay que ir informando a los distintos mandos la evolución de los números o indicadores así como de las metas que se han ido alcanzando, de forma tal de lograr la motivación de todos, de los que han tenido progresos – para que sigan en esa línea y de los que aún no han alcanzado progresos, para demostrar que el conjunto de la empresa ha evolucionado y se conserve el esfuerzo de continuar.
Los cambios se están dando en forma continua, quienes no estén preparados para afrontar los mismos, quienes lo rechazan o quienes no los aborden oportunamente seguramente fracasarán. Hay que tener presente que la planeación es una herramienta fundamental que bien instrumentada permitirá abordar, seguramente con éxito este desafío.
Ayudándole a enfrentar el cambio:
Considerando el área administrativa-contable de las empresas, uno de los problemas a enfrentar se relaciona con que los diferentes emisores de normas contables, reguladores y autoridades fiscales están introduciendo cambios importantes a gran ritmo.
Ernst & Young está en condiciones de asesorar a las empresas en este tema tan importante, mediante un equipo multidisciplinario de profesionales de contabilidad, fiscal y TI, ayudamos a la Dirección y Gerencia financiera a entender los cambios que se aproximan y a evaluar el impacto en sus empresas. Mediante una planeación ordenada podemos ayudar en una transición eficiente mientras colaboramos ayudando a disminuir los riesgos en relación a la presentación de información financiera e impuestos, las operaciones y los sistemas de información.
Ernst & Young puede brindarle apoyo en muchos temas críticos: apoyo en la conversión a Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS), implementación de nuevas normas locales o corporativas, control contable/fiscal, apoyo en los diferentes procesos, etc.