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Uruguay está cumpliendo con la implementación de un compartimento ovino que le permitirá, una vez que sea reconocido, ingresar con carne con hueso de esta especie a mercados exigentes como Estados Unidos y Europa, pero además será la oportunidad de capitalizar ese sistema para diferenciarse como país exportador del rubro.

Esta opinión fue destacada por el presidente de la Comisión del Código Terrestre de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Alejandro Thiermann, en conferencia de prensa efectuada ayer en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), luego de visitar las instalaciones del compartimento ovino.

El experto valoró la puesta en marcha del proyecto de compartimento ovino en un área de 350 hectáreas perteneciente al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), en Cerro Colorado, departamento de Florida, que aplica el concepto de aislar a una subpoblación dentro de una población nacional ovina. Hoy terminan de ingresar al predio los 1.500 corderos que en cuatro meses pueden ser faenados.

El lote está integrado por animales que no han sido vacunados contra fiebre aftosa ni han tenido contacto con animales vacunados con esta enfermedad. Pero además, el compartimento debe estar establecido con respeto a más de una enfermedad, lo que Uruguay debería aprovechar comercialmente. Tendrá en cuenta factores epidemiológicos, sistemas de producción e infraestructura de los servicios sanitarios oficiales con respecto a cumplir con el control de las condiciones de bioseguridad y vigilancia, dijo el experto.

El director de Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, dijo que la compartimentación es una oportunidad que tiene Uruguay para vencer las limitaciones de mercados, pero también para agregar otros atributos sanitarios y de calidad de la carne ovina.

Aguerre valoró iniciativa

Por otra parte, reapareció ayer públicamente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, quien, si bien no se reintegró a su cargo, destacó las características del compartimento ovino y los avances en un proceso definido hace más de un año entre los actores públicos y privados. Resaltó la oportunidad que representa esta labor iniciada con la auditoría de la OIE para poder construir y poder demostrar que “hacemos las cosas diferentes”.

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