Uruguay enfrenta riesgo de freno económico por deterioro educativo
Impacto de mano de obras poco calificada se sentirá en la próxima década, dijo De Brun
Si un club tiene una buena cantera de jugadores no los sale a buscar afuera. Si no cuenta con ellos, para ser competitivo, tendrá que ir al mercado. Para eso tendrá que pagar los salarios que se requiere para sumar jugadores de ciertas características. Con la mano de obra sucede lo mismo”. De esta manera explicó ayer Julio De Brun, ex presidente del Banco Central (BCU) y actual titular de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay, lo que él denomina “efecto cantera”, la falta de mano de obra calificada debido a un sistema educativo que funciona “muy mal”.
“El principal desafío hacia el futuro es que si Uruguay no corrige este problema, en la próxima década el país se encontrará en una frontera de crecimiento que no podrá superar. Va a camino a un estancamiento productivo como el que vivió entre los años de 1950 y 1970”, añadió.
De Brun expuso en el evento de dos días de la Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE) organizado por el diario El Observador en el hotel Sheraton.
Tipo de cambio procíclico
En relación al estado de salud de la economía uruguaya, el ex titular del BCU indicó que se registran “síntomas de desaceleración” pero con “tasas de crecimiento vigorosas respecto al pasado”. Afirmó que el comportamiento del tipo de cambio real en Uruguay es procíclico y que la inflación no es el principal problema del país.
Un mundo con tasas de interés bajas y un dólar débil es “agua tibia” para Uruguay. “Ahí nada bien, más allá de que en Estados Unidos o Europa tengan problemas. Este es el escenario de ahora”, continuó. El expresidente del Banco Central explicó que los problemas para el país se generarán cuando el mundo desarrollado cambie la situación en la que se encuentra ahora y eso ya está ocurriendo. “Se viene un posible cambio en la instancia monetaria estadounidense. El discurso de la Fed va a surtir efecto y en algún momento van a subir las tasas de interés”, analizó. “Con las tasas de interés más altas y un dólar fortalecido la economía uruguaya encontrará que tiene alguna debilidad que afectará su crecimiento”.
Para De Brun la inflación –hoy en 8,06%– no es “ni de cerca el problema más importante para Uruguay, como dicen las autoridades”, como lo es la educación, pero ante esto el gobierno “se vio obligado a actuar”. En esa línea fue el cambio de política monetaria recientemente anunciado por el Banco Central, con el abandono de la tasa de interés de referencia y el retorno al manejo de agregados monetarios.
“A Uruguay le está pasando igual que a Argentina en 2002 y 2003; cuando se sale de una crisis financiera es natural que el sistema esté extremadamente líquido, donde el Banco Central inyecta dinero y los bancos no lo largan. Entonces están sentados en un montón de dinero”, dijo el economista.
Con respecto al tipo de cambio, De Brun dijo que el país siente la influencia argentina y, sobre todo, la brasileña. Para él, este tema “resume de alguna manera nuestros problemas y nuestras incapacidades”. “La pregunta es, por qué es tan volátil el tipo de cambio real en Uruguay. Tiene muchas fluctuaciones y cambios abruptos. ¿Por qué pasa esto? ¿Qué ha estado detrás de que el sudeste asiático creciera sistemáticamente durante muchos años sin tener problemas serios de apreciación de monedas? Uruguay debería crecer cuando el peso se fortalece. Pero el problema de Uruguay la relación de causalidad desaparece”, concluyó.
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Brasil y su caída de productividad
José de Gregorio, ex presidente del Banco Central de Chile que también participó del evento de RIPE, destacó el freno del crecimiento de Brasil como hecho clave en el último año en América Latina como efecto de políticas macroeconómica expansivas mal aplicadas. El economista dijo que Brasil perdió productividad luego 2010 cuando creció 7,5%. El año siguiente se expandió 2,7% y el año pasado apenas 0,9%. Se prevé para 2013 un crecimiento en torno a 2%.