UTE compite con los privados para retener a los ingenieros
En el área de ingeniería es donde la lucha por el personal se hace más dura y compleja
El crecimiento sostenido de la economía uruguaya en la última década generó algunas tensiones en el mercado laboral. Las empresas públicas no escaparon a ese fenómeno. En el caso de UTE, el mayor porcentaje de egresos de los nuevos funcionarios que contrató durante el último quinquenio fueron de ingenieros.
El actual y futuro presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, diálogo con El Observador sobre los “desafíos” de gestionar una plantilla de casi 7.000 trabajadores y los “dolores de cabeza” que enfrenta la empresa cada vez que un ingeniero abandona el ente para enrolarse en la actividad privada, tentado por salarios que la empresa no tiene forma de igualar.
En el período 2009-2014, ingresaron a UTE 2.311 nuevos funcionarios, entre ellos 234 ingenieros electrónicos y mecánicos. Precisamente, esa fue el área donde el ente tuvo el mayor porcentaje de egresos (8%), como consecuencia de la competencia que existe con el sector privado para atraer ese tipo de personal altamente calificado y escaso.
“Estamos en un momento complejo en el cual, en algunos sectores operativos, estamos bien competitivamente. Pero en los sectores de profesionales estamos complicados porque está existiendo competencia producto del crecimiento y desarrollo del país. Eso no solo lo sufre UTE, sino todas las empresas. Es un tema de competitividad complejo”, admitió Casaravilla.
Al cierre de 2014, la plantilla total de UTE era de 6.802 funcionarios, un incremento de 10% respecto a los 6.161 que había en 2009. Pese a esa suba, el presidente del ente considera que en el próximo quinquenio habrá que seguir elevando la plantilla para atender los nuevos desafíos de gestión que afrontará el ente.
Además, está previsto que el 26% de la plantilla que tiene más de 55 años –unos 1.800 funcionarios– se retiren de la empresa antes de 2019. Por tanto, la tarea del ente para completar esas vacantes en un mercado laboral que, por ahora, funciona prácticamente a pleno empleo, será compleja.
En el caso de UTE, con el objetivo de apostar a una mejor competencia con salarios para atraer a los técnicos e ingenieros más calificados, se apostó a la introducción de “todo tipo de compensaciones” para formular el salario. “Al final nunca terminé de entender la cantidad de compensaciones. Eso, con la reestructura, fue introducido todo en su totalidad al salario base”, explicó el presidente de UTE.
“Tenemos ciertas flexibilidades, pero también tenemos la restricción presupuestal y que todo tiene que ser negociado. Estamos amparados por la Negociación Colectiva. Uno tiene cierta discrecionalidad, pero hasta donde es razonable. Y por otro lado, tampoco se trata de andar haciendo una competencia desleal con el resto de las empresas públicas. Se trata de buscar una coherencia”, explicó Casaravilla.
Para definir los distintos escalafones de remuneraciones, UTE contrató a una consultora internacional que le dio un parámetro de referencia. “El tema es que esa remuneración no tiene en cuenta al mercado. En determinados sectores, tenemos problemas de competitividad respecto a lo que está pasando en el país. Hoy en el sector táctico es donde tenemos los mayores problemas que son difíciles de conjugar. Los salarios son buenos para la media del Uruguay. Si bien tenemos una buena fidelidad, hay algunos que se van”, comentó el titular de UTE.
Más jóvenes
Durante la actual administración, UTE aplicó un plan de retiro incentivado con el objetivo de rejuvenecer su plantilla, en particular, en áreas operativas. “Esto arrojó un resultado positivo”, destacó Casaravilla. En 2009, el promedio de la plantilla era de 47 años, mientras que en 2014 se ubicaba en 45 años.
Consultado por la política de tercerizaciones en función del incremento de las funciones que debe afrontar la empresa cada año, Casaravilla recordó que en ese caso el ente tiene un “acuerdo” con el sindicato para todas las tareas que correspondan al “núcleo de la empresa” se realicen con personal propio. Explicó que si bien hay algunas actividades que son del “núcleo” de la empresa, hay otras que son “muy variables” –como las obras–, y no se puede tener una plantilla permanente destinada a este fin porque no todo el tiempo el ente realiza inversiones fuertes.
“Si esas actividades son del núcleo del negocio, uno tiene que tener cuidado a la hora de tercerizar (las tareas). Es una decisión estratégica porque existe una competitividad por los recursos humanos muy compleja”, explicó. El jerarca indicó que si se necesita brindar un servicio que demanda experiencia y capacitación del personal, se corre el riesgo de quedar “cautivo” de las tercerizaciones, pagando “precios exorbitantes”. En tanto, asociado con la reestructura, UTE introdujo mejoras en la “calidad de empleo” en algunas áreas que deben prestar un servicio los 365 días del año.