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Empezó como “tantas empresas de garage”, a partir del proyecto final de carrera de dos estudiantes de la Facultad de Ingeniería. El éxito los impulsó a emprender. Con la incorporación de un tercer socio y luego de varios intentos fallidos en diversos temas, se encauzaron hacia la eficiencia energética. Comenzaron haciendo consultorías, recomendando medidas muy básicas . Hoy se dedican mayoritariamente a la energía renovable.
Fernando Schaich, es uno de los fundadores y responsables desde hace 17 años de Seg Ingeniería, empresa que tiene a cargo el desarrollo de parques eólicos, y que brinda asesoramiento para maximizar el ahorro energético. Ha sido galardonada como empresa Endeavor por su carácter innovador y como la ESCO (Energy Services Company) del año. Recientemente, tres de sus clientes fueron premiados por el MIEM y la Dirección Nacional de Energía.

¿Cómo hacían para sustentarse en el inicio?
Se nos ocurrió cobrar a éxito. Le proponíamos a la empresa trabajarle sin costo y si ahorraba le cobrábamos la mitad durante determinado tiempo. Así, como no tenían nada que perder, aceptaban y comenzamos a tener un volumen interesante de empresas con las que trabajar.

Muchos años después, nos vinimos a enterar que en el mundo entero existía una figura que se llama ESCO (Energy Services Company) que también cobra a éxito y que se dedica a lo que nosotros nos dedicamos que es la eficiencia energética. En un principio las medidas que nosotros recomendábamos eran muy básicas, simples y poquitas. Con el correr del tiempo fuimos ampliando eso.

¿Cuáles eran esas medidas?
Eran relacionadas a la energía reactiva, medidas tarifarias muy sencillas, algún cambio muy básico en el equipamiento.

¿Trabajan con cualquier tipo de empresas o alguno en específico?
Hoy en día tenemos un rango tanto horizontal como vertical en industrias, como empresas de servicios, shoppings, muchas industrias, oficinas públicas, clubes, oficinas.

¿En qué se especializa hoy Seg Ingeniería?
Hace cinco años nos metimos en el tema de energías renovables. El gobierno, junto a los partidos políticos, decidió una política energética a largo plazo hasta 2030. Esta es una herramienta fundamental para traer inversionistas extranjeros y decidimos meternos. Vendimos nuestras operaciones en Brasil y Chile, que se transformaron en una especie de franquicia nuestra. Entramos muy fuerte en la eólica, en donde hacemos el desarrollo de los parques.

El desarrollo empieza desde conseguir la tierra, poner la torre de medición de viento, hacer el diseño del parque, calcular la energía que va a tener ese parque con determinadas máquinas y generadores, hacer todos los estudios de suelos, topográficos y todos los permisos, medio ambientales, de la intendencia local, de la Dirección Nacional de Aviación Civil, autorización para no generar incompatibilidades con las antenas de transmisión de celulares. Todo ese paquete de permisos se vende con un contrato de compra – venta de energía con UTE. Se le vende a un inversionista, y este lo que tiene que hacer es construir el parque y operarlo posteriormente.

¿Dónde se pueden ver parques desarrollados por ustedes?
Últimamente, nos presentamos por segunda vez a una licitación, y entramos con un parque doble en Tacuarembó, por la ruta 5 a la altura del kilómetro288. Ahora están empezando las obras. Al lado hay un parque eólico de otra empresa que es de 50 MW; el nuestro va a ser de 100 MW. Nosotros lo desarrollamos y lo vendimos a una empresa alemana.
Hicimos lo mismo en Cerro Largo, uno de 50 MW. Además hicimos un proceso solar. Tenemos dos parques solares, que desarrollamos nosotros y que se van a adjudicar a inversionistas, uno de 16 MW y otro de 50MW.
Ahora estamos en un proyecto que se llama Seg Green Power. Todos estos proyectos lo hicimos asociados con la empresa alemana EAB New Energy. Ellos nos enseñaron todo este negocio, sino no lo hubiésemos podido realizar tan rápido.
Ahora nos vamos a ir a otros países de América Latina con ellos para elegir en cada país un socio local.
El plan es hacerlo en siete países, 1000MW, se calcula que son diez proyectos de 100 MW. Es bastante ambicioso, sobre todo de hacerlo desde Uruguay, donde hace seis años, nadie sabía nada de la eólica. Los países son Brasil, Chile, México y Uruguay, en una primera etapa, y Perú, Colombia y Panamá, en una segunda etapa.
Se va a precisar del tiempo mínimo de un año para hacer mediciones certificables que puedan ser presentadas a un inversionista y después a un banco para que financie el parque eólico. Eso lo hacemos nosotros.
Después está la segunda parte, que es de prestar operación al parque, que estamos cerrando los contratos, que se llama gerenciamiento operativo. Implica todo lo que hay que hacer dentro de un parque eólico sin ser la operación y el mantenimiento en sí mismo. Por ejemplo, medir la línea base para el monitoreo medio ambiental de aves, facturarle a UTE, organizar toda la parte de seguros, monitorear desde el punto de vista técnico el rendimiento del parque, ver que se puede mejorar, hacer reparaciones rápidas; son muchas cosas que los dueños no pueden hacer y por eso lo tercerizan en una empresa como la nuestra.

¿Le energía que generan se la venden a UTE?
UTE lo que licitó con estos parques fue la compra de energía de fuente eólica. Es decir, toda la energía que durante veinte años genere el parque eólico se le va a vender a UTE por un contrato que ya está firmado

¿Hay alguna otra empresa en Uruguay que realice lo mismo que Seg Ingeniería?
Hay otras ESCOs, pero con diferentes matices. Hay algunas que solo venden equipos. Nosotros no somos importadores, salvo alguna vez que tuvimos que hacerlo pero por un caso puntual, para algún proyecto, o por falta de algún tipo de equipamiento. Básicamente lo que hacemos es maximizar el ahorro, la eficiencia energética. Esto ya tiene 17 años. A su vez, como se venía el tema de energías renovables a Uruguay, nos pareció que teníamos que estar ahí. En eficiencia energética tenemos más de mil proyectos exitosos y con ahorro, entre Uruguay, Brasil, Chile y Argentina. Por ejemplo, tenemos toda la cadena Shell de Argentina, y AySa (Agua y Saneamientos Argentinos) que es como la OSE de Argentina. Tenemos una tecnología que nos permite atender a clientes medianos y chicos, pero también a muy grandes. En cuanto a la competencia, ninguno tiene ese perfil de cantidad, ni en variedad del tipo de proyectos, por ejemplo, mejoramiento de calderas, sistemas de frío e iluminación

¿Formaron parte de alguna incubadora para desarrollarse?
No. Prácticamente fuimos nosotros tres. Tratamos de conseguir primero clientes amigos que confiaran en nosotros y con eso nos fuimos fondeando. Nunca usamos préstamo bancario, siempre autofinanciamos la empresa. Esto puede ser bien visto por un lado, pero por otro podríamos haber crecido un poco más rápido.

Han obtenido premios por su trabajo...
Sí. El ministerio de Industria, Energía y Minería, junto con la Dirección Nacional de Energía, entrega casi todos los años premios por eficiencia energética, en donde se premia a las ESCOs y a los industriales o empresas de servicios donde se desarrolló el proyecto. Las categorías del premio son sector industrias, sector servicios y sector estatal. Este año presentamos un proyecto en cada categoría y ganamos. Ecolat ganó en la parte de industria, una estación de servicio Petrobras en Dolores que ganó en el sector servicios y el hospital Policial en el sector estatal. Este premio ayuda a difundir la eficiencia energética entre los industriales y las empresas que pueden aplicar esto. Es mucho más barato ahorrar 1KW hora que generar uno nuevo. Básicamente es ahorrar energía sin cambiar el confort

¿Cómo es el proyecto de Petrobras?
Fue particularmente en una estación de servicio. Hicimos un programa de eficiencia energética y a su vez otro de energías renovables. Se instalaron unos 25KWbit de energía solar fotovoltaica, unos paneles solares térmicos para el calentamiento de agua, se les van a instalar dos aerogeneradores de eje vertical y además el programa de eficiencia energética para hacer el consumo más eficiente. Todo eso hace que esta estación de servicio que es nueva en Dolores, sea pionera.

¿Qué hay que tener en cuenta para ahorrar en el hogar?
Básicamente lo que importa es tener en cuenta las cosas que consumen más energía. Todo el mundo habla siempre de la cuenta de la luz, pero deberíamos llamarlo la cuenta del calefón. Lo que más gasta son los aparatos térmicos, como horno eléctrico, heladera, lavarropas, seca ropas, las cosas que tengan motor. Ahí es donde uno tiene que apuntar. Cuando se compra una heladera, hasta hace poco se la compraba por su aspecto o las prestaciones que tenía, pero nadie se fijaba cuanto consumía. Parte del éxito del plan de eficiencia energética fue que se obligó a etiquetar los electrodomésticos en clase A, B, C, D. Uno clase A, capaz que cuesta el doble que otros, pero a la larga le sale más barato porque ahorra energía. La mayoría de la gente no compra por este criterio, aunque ahora está cambiando.

¿Cuántos son trabajando en la empresa?
Somos unas 28 personas en Montevideo. En las franquicias deben ser una 10 personas tanto en Brasil como en Chile, y tenemos una pequeña oficina en zona franca, con una persona, para atender este nuevo proyecto que estamos empezando de internacionalización, es decir, de hacer proyectos eólicos fuera del Uruguay. Acá hay ingenieros, estudiantes, economistas, contadores, arquitectos. Ponemos mucho énfasis en la selección de la gente. Nos importa más el perfil de persona que si es un fenómeno haciendo cuentas.

Contaron con la ayuda de Endeavor
Sí, pasamos por el panel de Endeavor. Te piden dos cosas: un aporte porque sino no se financia el sistema y que dones horas a los nuevos emprendedores locales como consultoría. He ayudado a gente dentro y fuera de Endeavor. Uno asume la responsabilidad de que si a uno le dieron ayuda para dar el salto, también hay que darle una mano a los nuevos emprendedores.

¿Qué se tiene que tener en cuenta para montar una empresa?
Lo más importantes es que te encante lo que vas a hacer, te tiene que apasionar. Lo segundo, testear los grandes cambios de un emprendimiento con tu familia. Buscar socios que no sean iguales a uno. Creo que la clave en esta empresa es que somos diferentes los tres, aunque no nos buscamos, se dio. Tienen que tener en común los principios básicos de qué es lo que quieren y los éticos, después la forma de operar tiene que ser distinta. La confianza es importante y aprender a delegar. Poner mucho énfasis en la selección de la gente.
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