ver más

En la escena electrónica y hasta electroacústica, Cooptrol ya es una “marca” bien conocida y respetada. Ha publicado varios discos en los que explora el techno, el ambient, el dubstep, el techno dub. Fascinado por formas musicales y rítmicas muy complejas, Hernán González está constantemente investigando, programando y componiendo. El próximo 14 de diciembre, en el marco del Festival SOCO presentará su nuevo disco: Danx.

¿Por qué Danx?
Se llama así porque hace unos meses me reencontré con el mundo de las pistas de música electrónica de las que estaba apartado. Me reencontré también con los géneros: el techno, el house, etcétera. Nunca fui muy de la música muy bailable pero sí me gusta el techno clásico, el techno de Detroit y mucho más todavía el techno-dub alemán, de mitad de los noventas. Me di cuenta que quería hacer música, producir algo y me dije “¿cómo puedo integrar la música de pista a mi estilo?”. Al final, de música de pista lo único que quedó es la modificación de la palabra “dance” por “danx”. Al final no tiene nada que ver con música bailable. Exploré muchas técnicas nuevas en Danx y quedé contento porque logré unos cambios perceptivos interesantes. Danx es un resumen de todas mis experimentaciones durante estos últimos 10 años. Tiene mucho post industrial, programación modular, beat inglés, sonidos duros y otros no tanto.

¿En las radios uruguayas pasan lo que hacés?
No, creo que no. Tal vez algún remix, no sé. Acá el público de la escena de la música electrónica tiene un gusto muy suave. Lo que está más de moda acá es el tech-house que es un género súper florido, por decirlo de alguna manera. Tiene mucha instrumentación acústica.

¿Cómo terminás sumándote al cartel del festival SoCo?
Ese festival, que se centra en la música, los nuevos medios y arte digital, comprende tres días de conciertos, conferencias y talleres que tienen mucho que ver con lo que yo hago. Vienen curadores importantes de la escena electrónica y experimental y es muy bueno estar ahí. El disco ya lo presenté en Chile junto al VJ Chindogu, que se encarga de todo lo visual en un festival llamado Matucana 100. Fue publicado por el sello chileno Pueblo Nuevo. Ese tipo de formatos de festival me vienen muy bien para presentarle lo que hago a la gente.

Aparte de Cooptrol, tu proyecto sonoro propio, tenés otro con Martín Craciún, el organizador del festival: Flatten.
Es un proyecto que empezamos el año pasado: es música ambient con cosas de dub, pero muy espacial, es muy diferente a lo que hago en Cooptrol. Tiene mucha influencia de la música experimental electrónica alemana y del techno-dub. En Flatten tenemos dos versiones de nuestras piezas, una es como de museo y otra es un techno muy sofisticado, muy tipo techno dub berlinés.
Seguí leyendo