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Villepin salió así al paso de las alegaciones que le señalan como uno de los presuntos instigadores de la supuesta trama contra el ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, acusado falsamente de tener cuentas bancarias ocultas con dinero procedente de las comisiones de la venta de seis fragatas de Thomson-CSF a Taiwán en 1991.

Fue en el hemiciclo donde Villepin desplegó su tono más combativo al acusar a la oposición de izquierdas de hacerle el juego a los partidos extremistas por exigir su dimisión o pedir, como están haciendo, elecciones anticipadas, tanto Presidenciales como Legislativas, previstas ambas en el primer semestre de 2007.

Destacó que esta "campaña de difamación" se produce a un año de las Presidenciales, algo que sucede "regularmente" en Francia, y que coincide con la publicación reciente de "los mejores datos sobre el paro de los últimos cinco años", en alusión a que casi 200.000 personas salieron de las listas de desempleo en marzo pasado.

Pero hoy por hoy se aferra a su cargo y como ya hizo por la mañana en la radio, descartó dimitir: "Nada me apartará de mi deber (...) No dejaré, en ningún momento, ser apartado de mi misión".

Aplaudido por sus compañeros de filas y abucheado por la oposición, Villepin advirtió en la Cámara Baja: "¡No aceptaré jamás, ni hoy ni mañana, para mí ni para nadie que la calumnia, la ocultación y la mentira triunfen sobre la verdad. Eso sería indigno, debilitaría nuestro Estado de derecho y nuestra democracia!".

Villepin, cuya cuota de popularidad ha caído al 20 por ciento, algo que sólo consiguió en la V República la impopular Edit Cresson, trataría de anticipar así el efecto devastador que tendría su convocatoria por los jueces, algo que la prensa da por seguro.

Para el portavoz de UDF en la Asamblea Nacional, Jean-Christophe Lagarde, el ambiente es "nauseabundo" y pone de relieve "un fin de reino que no termina de concluir".

Algo que hoy por hoy no interesa a Sarkozy, candidato declarado de la UMP al Elíseo. El ministro de Interior señaló que no quiere "desencadenar una crisis política" en base a hechos no comprobados, pero se mostró "determinado" en "ir hasta el final" para conocer la "verdad", "sean cuales sean las consecuencias".

(EFE)

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