ver más

El mercado de pesos tuvo ayer la jornada de mayor volatilidad en casi cinco años. En una misma operativa, hubo bancos que cerraron contratos de préstamo entre sí de pesos a un día a una tasa máxima de 14%, mientras que en el otro extremo lo hicieron a una mucho más baja de 5%. Una situación similar con una brecha tan amplia no se daba desde noviembre de 2008.

En poco más de un mes, las tasas de interés interbancarias pasaron de tocar un mínimo en seis años de 2,2% –el 12 de julio– a un máximo en cinco años de 25% –el lunes de la semana pasada– y de nuevo a 5%, en la más barata de las transacciones de ayer.
Además, mientras que el promedio de las operaciones del miércoles se dio a una tasa de 18,281% a través de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa), ayer la tasa media cayó a 11,956%.

Desde un banco explicaron que la caída se produjo por el cierre de balance mensual de las instituciones, que entre otras cosas implica cubrir los requerimientos de encaje que exige el Banco Central (BCU). Eso permitió volcar un volumen mucho mayor de pesos al mercado.
Pero la volatilidad de las tasas en pesos está teniendo otras repercusiones, que llevaron al Central a tomar cartas en el asunto.

La autoridad monetaria sigue analizando a nivel técnico la evolución del mercado de operadores primarios –compuesto por los bancos que acceden a las emisiones de instrumentos de regulación monetaria–, pero el tema todavía no ingresó a consideración del directorio de la autoridad monetaria. Con la sustitución de la tasa de interés de referencia y la adopción del régimen de agregados monetarios como ancla de política, el costo del dinero se disparó frente al 9,25% que aseguraba el régimen anterior.

Eso llevó a que los bancos que operan en el mercado primario optaran por cuidar su liquidez en pesos a costa de no adquirir para su cartera las letras que emite el Central, que luego están obligados a ofrecer en el mercado secundario al resto de las instituciones. En ese escenario, se produjeran operaciones de venta de títulos que no tienen en stock, y que deben luego adquirir en el mercado a precios por fuera de la curva de rendimientos.

Luego de la conferencia telefónica mantenida el miércoles entre el gerente de Política Económica y de Mercados, Fabio Malacrida, y las cinco instituciones del mercado primario (Santander, BBVA, HSBC, Comercial y BROU), existía expectativa de que en la reunión de directorio del jueves –que se celebró en la ciudad de Dolores– se aprobara alguna medida.
Pero el tema no fue abordado por las autoridades del Central, según supo El Observador. “Se está analizando la situación y eventualmente se tomarán medidas correctivas si se entiende necesario, pero por ahora no hay resolución tomada”, informó una fuente oficial.

Una de las opciones que discutieron entre el Central y los bancos era la posibilidad de “flexibilizar” los criterios de participación obligatoria en el mercado secundario. En tanto, una fuente señaló que no existían muchas probabilidades de que ese aspecto se modificara. Otra alternativa implicaba la adopción de iniciativas tendientes a proveer la liquidez en pesos faltantes, aunque en ese aspecto el BCU debe cumplir el compromiso para el tercer trimestre asumido en el Comité de Política Monetaria de un crecimiento de los agregados monetarios de 12,5% a 13%.

Una fuente financiera informó a El Observador que causó malestar en el BCU que trascendiera a través de la prensa la evaluación de la situación a cargo de los servicios técnicos, ya que todavía no había sido informado al directorio.
De todas formas, las autoridades del Central trabajan sin plazo establecido, señalaron los informantes.

Seguí leyendo