El problema, relativo a una pieza de seguridad instalada en la fijación de un pedal, "fue detectado durante un control interno y ya está corregido en la producción actual", explicó el grupo.
El problema, relativo a una pieza de seguridad instalada en la fijación de un pedal, "fue detectado durante un control interno y ya está corregido en la producción actual", explicó el grupo.
Los propietarios de los vehículos en cuestión "serán contactados directamente por Volkswagen", prosigue el grupo, que precisa que el control requerirá menos de media hora.
Volkswagen anunció hace unos días que llamó a revisión 177.000 automóviles Passat que pueden tener un problema eléctrico. En febrero, comunicó por otro lado que, como otros constructores alemanes, llamaba a revisión otros 680.000 automóviles en Estados Unidos debido a un airbag potencialmente defectuoso.
En tanto, Volkswagen consiguió el jueves retrasar un mes la presentación a un juez estadounidense de la solución para los cerca de 600.000 vehículos que circulan en el país con motores diésel trucados para ocultar sus emisiones reales.
"Seguimos avanzando y estamos cooperando totalmente con los esfuerzos emprendidos por el juez Breyer, trabajando con el director (Robert) Mueller, para establecer una resolución rápida y justa al litigio civil en Estados Unidos", añadió el comunicado.
En enero, Breyer designó al exdirector del FBI Robert Mueller como mediador entre el Grupo Volkswagen y centenares de clientes que han presentado demandas contra la compañía automovilística por el fraude de los motores diésel. A pesar de que Breyer reconoció en la vista el avance en las negociaciones, el juez también dejó claro que si la empresa no se presenta ante su juzgado el 21 de abril con una solución al problema, podría empezar a mediados de año el juicio en su contra por el fraude y la violación de las normativas estadounidenses.
El pasado 12 de enero, las autoridades estadounidenses rechazaron un plan inicial de Volkswagen para reparar los motores diésel trucados. Según filtraciones publicadas en los últimos días, la empresa y las autoridades estadounidenses están en medio de intensas negociaciones centradas en la creación por parte de Volkswagen de dos fondos de compensación. Uno de ellos sería a nivel federal y el otro para el estado de California, cuyas autoridades medioambientales descubrieron el trucaje de los motores.
El acuerdo entre Volkswagen y EE.UU. es fundamental para detener la demanda que el Departamento de Justicia presentó el pasado 4 de enero por violar las leyes medioambientales del país y que le podría costar a la empresa decenas de miles de millones de dólares en multas.
De momento, Volkswagen ha contratado al abogado Kenneth Feinberg, especializado en programas de compensación como el establecido por General Motors (GM) para solucionar las demandas por el defecto del sistema de encendido de millones de vehículos.
Feinberg está preparando el diseño y la administración de "un programa independiente de resolución de demandas" para compensar a los propietarios de los vehículos en Estados Unidos que circulan con los motores trucados.
El escándalo, que ha provocado graves pérdidas económicas a Volkswagen en todo el mundo y la salida de numerosos altos ejecutivos de la compañía, se descubrió el 18 de septiembre de 2015.
EPA y las autoridades medioambientales de California (CARB) anunciaron ese día que el fabricante instaló un software ilegal en sus vehículos equipados con motores diésel de 2 litros para detectar cuando estaban siendo sometidos a inspecciones y alterar las emisiones reales.
Las autoridades descubrieron gracias al trabajo de investigadores universitarios que sin el software, los vehículos de Volkswagen emiten óxidos de nitrógeno, un producto cancerígeno, en cantidades varias veces superiores a las permitidas por la legislación estadounidense.