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Por la bronca que tenía Walter Zimmer no pudo contener las lágrimas, cuando ayer sus colegas intendentes del Partido Nacional lo visitaron en Piedra de los Indios, la cárcel de Colonia, el departamento que conduce desde mayo de 2005. Abajo de un árbol, y rodeado de sus compañeros blancos, al jerarca procesado con prisión por abuso de funciones se le escapó algún insulto, pero su rostro era de angustia.

Este cirujano con pasado tupamaro, que fundó el Movimiento 26 de Marzo y se codeó con guerrilleros en épocas previas a la dictadura (1973-1985), para luego sumarse al Partido Nacional por el ala wilsonista, tuvo que tragar el dolor de la resolución judicial que lo mantendrá tras las rejas hasta que haya una condena definitiva. La jueza Virginia Ginares resolvió este viernes meterlo preso junto a su director de Hacienda, José Ahunchain, por haber manipulado los reempadronamientos de contribuyentes de otros departamentos al filo del plazo establecido por el Congreso de Intendentes para cesar la célebre “guerra de las patentes”.

Según pudo saber El Observador, Zimmer se aloja en el sector del granero de Piedras de los Indios, y comparte celda con Ahunchain y otras dos personas que ya estaban recluidas allí: uno por homicidio y otro por violación. El centro carcelario es de mínima seguridad. En el predio de 60 hectáreas los presos crían ovejas y trabajan la tierra. Funciona allí la chacra policial. Los caminos de balasto se reparan con material de una cantera que también gestionan los reclusos.

Uno de los intendentes blancos que visitó ayer a Zimmer, relató a El Observador que las instalaciones de la cárcel son “horribles”. Tiene habitaciones de bloque y cuenta con lo mínimo para subsistir. “No tiene comodidades”, explicó uno de los jefes comunales.

Hoy domingo, lo irá a visitar el presidente José Mujica, un hombre al que Zimmer admira por su modo de encarar la vida. Cuando al mandatario le preguntaron ayer sobre la decisión judicial, respondió: “No hubo mala fe”. Y sobre el intendente, agregó: “Le tengo un hondo aprecio”.

Desde que escuchó la decisión de la jueza Ginares el viernes de tarde hasta que se acostó anoche para intentar dormir, Zimmer recibió llamadas y mensajes de apoyo de dirigentes de todos los partidos. Mujica ya le mandó decir que lo irá a ver para darle un abrazo. Lo llamaron el ministro de Transporte, Enrique Pintado, el presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, y el intendente de Canelones, Marcos Carámbula. Otros, como el senador Rafael Michelini, le mandaron mensajes de texto.

Antes de esa charla que Zimmer mantuvo en la cárcel con sus colegas, los intendentes blancos pasaron por la capital departamental para enterarse de la resolución de la Junta Departamental, que finalmente concedió 30 días de licencia para el actual jefe comunal, período en el cual asumirá de forma interina el actual director de Descentralización, Miguel Asqueta. Ello porque Zimmer tiene esperanzas de volver a su cargo si el asunto se resuelve con celeridad luego de apelar la orden judicial, aunque sabe que será muy difícil.

Los blancos aseguran que se debe acatar la resolución de la Justicia, como ha dicho Zimmer. Sin embargo, reclaman que en procesos similares en curso se resuelva con la misma severidad. Lo dijo ayer al ser consultado por canal 4 el presidente del directorio nacionalista, Luis Alberto Heber, en alusión la decisión que la jueza Adriana de los Santos tiene pendiente para el caso del exministro Fernando Lorenzo, y el presidente del Banco República Fernando Calloia, por el escándalo de Pluna.

“¿Abuso?, todos nosotros estamos expuestos a cometer abuso cuando ayudamos a una escuela”, comentó abajo de ese árbol de Piedra de los Indios el intendente Guillermo Bezzosi (Soriano). En esa charla, alguno miró a su alrededor y le dijo a Zimmer que pida un traslado. El intendente de Colonia se negó. “Yo me quedo acá”.

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