El propósito no es un concepto abstracto o una linda declaración en la pared, sino una práctica viva que los líderes pueden —y deben— integrar en su día a día.
La actitud de responsabilidad es la actitud de decidir y de hacerse cargo de su propio destino, de adueñarse de la acción que conduce al logro de los resultados
La cultura es el ambiente en el cual su estrategia y su marca pueden desarrollarse exitosamente o morir lentamente.