El ciclista uruguayo Thomas Silva celebró su agónica victoria en la 103 Clásica de Ordizia al vencer al sprint al principal favorito, el navarro Igor Arrieta, en una declaración en la que valoró el trabajo de su equipo, XDS Astana, y remarcó que está "muy feliz" con su actualidad.
"El equipo hizo un trabajo increíble. Controló la carrera perfectamente desde el inicio y realizó una labor fantástica para llevarnos hasta la subida final, donde sabíamos que probablemente se definiría la competencia", aseguró Silva en declaraciones realizadas a las redes oficiales del Astana.
El uruguayo destacó que sus compañeros "mantuvieron un ritmo muy fuerte en cada ascenso" para "endurecer la carrera" y "desgastar" a sus rivales. Esto les permitió llegar a la subida final con "varias cartas fuertes para jugar con Diego Ulissi, Christian Scaroni" y él mismo.
"Cuando logré entrar en el grupo de punta, tenía confianza en mi sprint", agregó el ciclista, que destacó que pudo seguir a Arrieta cuando "atacó con mucha decisión" en el descenso hacia la meta.
"Desde ese momento nos mantuvimos escapados. En los últimos dos kilómetros dejó de colaborar para reservarse para el sprint, pero yo confiaba en mi velocidad y pude ganar la carrera", detalló Silva, que cree que esta victoria personal "fue la manera perfecta de coronar una actuación sobresaliente de todo el equipo". "Estoy realmente muy feliz", sentenció.