El uruguayo Sebastián Marset, preso en Estados Unidos, pidió al juzgado del Distrito Este de Virginia cambiar de abogados y denunció —en una carta escrita y firmada por él— haber sido víctima de amenazas por parte de agentes de la agencia antidrogas estadounidense (DEA). El narcotraficante uruguayo, además, se declaró inocente de los cargos presentados en su contra.
Según informó el semanario Búsqueda, que publicó la carta de Marset con fecha del 17 de junio pero ingresada el 24 de ese mismo mes, Marset dice haber sido víctima de una "serie de violaciones" a sus derechos fundamentales desde el momento en que fue privado de libertad, el pasado 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).
El uruguayo alega que sus abogados actuales en Estados Unidos (Gene Rossi, Michael Padula y Rodrigo da Silva) se han negado a denunciar estas supuestas irregularidades, por lo que pidió al juzgado ser representado legalmente por Robert Feitel, Sandi S. Rhee y Joseph Douglas King.
Marset asegura en la carta que su detención en marzo fue ilegal, dado que no existía una orden de arresto y no se cumplió con el proceso de extradición a Estados Unidos. "La entrega a la DEA viola tratados internacionales", se lee en la carta.
Dijo también que al llegar a Estados Unidos solicitó representación legal pero que su pedido fue ignorado. Que fue interrogado por agentes de la DEA sin abogado presente y que durante el interrogatorio los agentes lo amenazaron con no ver nunca más a sus hijos y pasar el resto de su vida en prisión si no cooperaba.
El uruguayo agrega que el sumario del interrogatorio fue "falsificado" porque se incluyeron declaraciones que él nunca hizo y negaciones fueron grabadas y presentadas como confirmaciones. "Esto constituye un fraude de un documento oficial", asegura la carta de Marset, que está escrita en inglés.
Por otra parte, aseguró que los agentes de la DEA pidieron acceder a sus activos en criptomonedas.
En su defensa, Marset asegura que Estados Unidos carece de jurisdicción para juzgarlo porque ninguna de las conductas que se le atribuyen ocurrieron en territorio estadounidense.
Por todo lo anterior, pide acceder a nuevos abogados, no tener contacto con los agentes de la DEA denunciados para proteger su "integridad y seguridad", y también que el juzgado tome nota de las irregularidades denunciadas.
"No soy culpable de los cargoos en mi contra", dice en la carta.
La pareja de Marset, la uruguaya Gianina García Troche, también está presa, pero en Paraguay. Allí es acusada de lavar dinero producto del narcotráfico, algo que quedó al descubierto con la investigación A Ultranza en 2021.