Un abuelo se encadenó frente al Centro de Justicia de Maldonado para reclamar la tenencia de sus dos nietos, que fueron derivados a un centro del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) de ese departamento luego de que le quitaran la tenencia a la madre.
Aldo Cesarego lleva un cartel que indica que seguirá encadenado hasta que la justicia "libere" a sus nietos, un adolescente de 12 años y su hermana de 15, y quiere que le otorguen la tenencia transitoria de los menores ya que entiende que ambos están sufriendo en INAU.
Por un lado, la hermana mayor le dijo a su abuelo que se iba a suicidar si continuaba en el predio estatal y adelantó que ya tuvo episodios de autoeliminación. Según declaró Cesarego en una entrevista con FM Gente, la adolescente le dijo: "Tata, si no me sacas de acá, me mato".
Por otra parte, el menor de 12 años es autista y "al momento que queda solo se pone nervioso y se pone mal", relató el abuelo.
Según Cesarego, el juez que decidió la derivación de los menores, Sebastián Amor, no tuvo en cuenta que los niños "se criaron" con sus abuelos al momento de quitarle la tenencia a la madre, y cree que tomó esa medida porque viven en el mismo predio que la mujer.
El abuelo declaró a la radio Cadena del Mar que también quiere "una orden" para internar a su hija. "Hace tres años se unió a una religión por internet y al no tomar su medicación eso la empeoró más, ya no razona", explicó el hombre.
"Quiero a mis nietos con nosotros, y si tengo que llevar a mi hija a upa a un centro de salud la voy a llevar", agregó.
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Abuelo encadenado frente al Centro de Justicia de Maldonado reclamando por la tenencia de sus dos nietos
FM Gente
Director de INAU de Maldonado: organismo trabaja para que los menores "vivan en familia"
El director de INAU de Maldonado, Eduardo Rodas, dijo a El Observador que el organismo "no hace una quita de menores de sus progenitores", en referencia al pedido de liberación del abuelo de los dos adolescentes, y explicó que existe un proceso para reportar las situaciones de vulneración de derechos de menores ante el Poder Judicial, así como otro proceso para devolver a las víctimas su derecho de vivir en familia.
Según Rodas, al instituto le llegan "situaciones de posible vulneración de derechos" a través de "distintas vías". Una de ellas es la "Línea Azul", el teléfono 0800 5050, en el que se realizan denuncias "anónimas" de situaciones de "maltrato, abuso, explotación sexual", entre otras violaciones de derechos.
Las denuncias también pueden ser realizadas por los centros educativos a los que asisten los menores, así como también las policlínicas que constaten situaciones violentas. Rodas agregó que a INAU también llegan denuncias de hospitales que reportan a niños nacidos con rastros de cocaína en la sangre.
En este caso, continuó el director departamental, la denuncia llegó al organismo a través de las autoridades de un "centro juvenil" del INAU, dedicado a la educación y el cuidado de adolescentes.
Cuando se reportan este tipo de situaciones, el instituto realiza un "informe" de la situación y lo eleva al Poder Judicial, que dirime si los menores pueden seguir o no con sus mayores a cargo.
La justicia decidió que los dos adolescentes cuya tenencia reclama Cesarego pasen al "amparo" del INAU. Cuando los menores llegan a un centro del organismo, sus autoridades comienzan a analizar su círculo cercano para ver si pueden volver a vivir con un familiar, para lo que realizan diversas entrevistas a sus familiares, autoridades de su centro educativo y policlínica con el fin de tener "la mayor certeza" de que los jóvenes van a estar "cuidados".
"Estamos trabajando para restituir el derecho de que vivan en familia. Puede ser con el abuelo, puede ser con otro familiar", explicó Rodas.