Los precios del ganado gordo volvieron a los máximos alcanzados a comienzos de marzo de US$ 5,70 por kilo en un contexto en el que la industria debe competir por una oferta tremendamente reducida para cumplir con sus compromisos. Con una disponibilidad limitada, los frigoríficos ajustan sus posibilidades de negocio en función de los valores que se obtienen en el mercado internacional.
La faena de ganado de corral para cuota 481 que habitualmente enfría los precios de los negocios de ganados de pasto no logró en la actual ventana poner paños fríos a un mercado que sigue encendido. En ganados especiales, la demanda para faena kosher juega como un factor adicional.
Los valores para los novillos suben por quinta semana y van de US$ 5,60 a US$ 5,75 por kilo en lotes especiales de punta, con un rango para las vacas entre US$ 5,30 y US$ 5,40 por kilo.
Las vaquillonas se negocian en el eje de US$ 5,50 a US$ 5,55 por kilo.
“Veo la tonificación del mercado y no veo que vaya a haber ningún tipo de cambios en los valores”, comentó Ariel Núñez, de Freire Negocios Rurales.
“Ahora con el periodo de vacunación contra la aftosa tendría que aparecer un poquito más de ganado pero, en contrapartida, los verdeos se están poniendo buenos. La gente quiere meterle algún kilo más a los animales”, dijo el operador.
Por primera vez en siete semanas se faenaron más de 40 mil vacunos, más precisamente 41.710 cabezas, el mayor volumen registrado desde la última semana de febrero. A pesar del salto semanal de 23%, aun quedó lejos del volumen registrado un año atrás, de 48.705 animales.
En lo que va del año la faena acumula una baja de 19% respecto al mismo periodo de 2025.
Tonelada exportada marca nuevo récord
Con este nivel reducido de actividad, no se está pudiendo capitalizar en toda su magnitud los precios internacionales que registra la carne vacuna, que siguen en niveles históricamente altos.
En los últimos 30 días la tonelada exportada promedió US$ 5.811, un nuevo pico máximo en los registros, de acuerdo a los datos preliminares publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC). Y en la última semana alcanzó los US$ 7.205, aunque con un volumen reducido de 3.458 toneladas enviadas, posiblemente con un alto porcentaje de carne enfriada dentro de la cuota 481 a la UE, de mayor valor.
Reposición se equilibra en un techo alto
Con la firmeza del gordo, la tracción del mercado internacional y la abundancia forrajera, el mercado de ganados de reposición mantiene la solidez.
Los precios de los terneros mostraron una leve corrección en el promedio por kilo en los remates virtuales de esta semana, aunque los valores al bulto siguieron firmes.
En Plaza Rural los terneros promediaron US$ 4,09 por kilo, 4 centavos (-1%) abajo del remate anterior. Los precios por cabeza quedaron sin cambios respecto al remate pasado, promediando US$ 748 para los terneros generales.
precio del ternero plaza rural
En Pantalla Uruguay, promediaron US$ 4,08 por kilo, una baja de seis centavos (1,4%) frente al remate anterior que había sido récord para la categoría, con un valor de US$ 4,14. El precio por cabeza subió 7% respecto al mes pasado a US$ 782, con terneradas más pesadas en el último tramo de la zafra.
En negocios particulares de campo, hay buena demanda, con la vaca de invernada que cotiza entre US$ 2,40 y US$ 2,50, y poca oferta.
Se mantiene un interés continuo por terneros para exportación, con valores que para un ternero de 200 kilos rondan los US$ 3,90 a US$ 4, con plazo.
Los encierros han tenido menor movimiento en los últimos días, con referencias que para novillos de 350 a 450 kilos rondan los US$ 3,10 a US$ 3,20 por kilo.
Núñez no ve mayores movimientos en el mercado de hacienda gorda, que mantendría la firmeza con algo más de oferta apareciendo en la segunda mitad de mayo. “Veo un mercado más que interesante, más que firme y muy demandado también. Así que no veo ningún tipo de cambio”, apuntó.
El combo de valores internacionales históricamente altos para la carne vacuna, buena disponibilidad forrajera y una industria necesitada de ganado sigue dando sostén tanto para la hacienda gorda como para la reposición, en un mercado que por ahora no muestra señales de afloje.