El 2025 comenzó con un precio del novillo 25% superior al de arranque de 2024. Las medidas sindicales con paros sorpresivos y aleatorios por plantas han impactado en la operativa, pero por ahora no han hecho mella en los precios. La abundancia de pasto, el clima y una oferta poco abultada han sido los grandes aliados de los productores.
La incertidumbre ha caracterizado al mercado en las últimas semanas. Cargar o no cargar. El temor de que el ganado quede en planta varios días sin faenar, con consecuencias que pueden llegar hasta la muerte del animal por las condiciones de estrés, como sucedió esta semana, con la muerte de tres vacunos en dos plantas frigoríficas. O el temor de enviar el ganado, y si tiene que volver a predio, que pierda la permanencia y tenga que esperar otros 45 días para que pueda volver a ser embarcado.
Con el paro general del lunes 30 y martes 31, sumado a los paros aleatorios el 2, 3 y 4 de enero el mercado se ha visto fuertemente distorsionado, “esta semana más que las anteriores todavía”, dijo el consignatario Ariel Núñez, director de Freire Negocios Rurales. “El conflicto de FOICA en vez de bajar la presión ha subido la presión”, subrayó.
“Los precios están bastante mantenidos, pero no sé hasta cuándo seguirá pasando eso. De mantenerse el conflicto diría que los valores van a empezar a bajar”, estimó el operador.
El novillo bien terminado y pesado cotiza entre US$ 4,10 y US$ 4,15 por kilo. Al arranque del año pasado promediaba US$ 3,27.
La vaca gorda se comercializa en el eje de US$ 3,85. “Negocios para adelante no hemos cerrado porque no hemos podido cargar lo que tenemos para atrás”, comentó Núñez.
Considerando los días de paro y el feriado de Navidad, entre el 22 y el 28 de diciembre se faenaron 30.117 vacunos, casi 20 mil menos que la semana anterior. Y aunque aún no está cerrado el dato oficial, al 28 de diciembre la faena anual llegó a las 2.247.840, de acuerdo a los números preliminares de INAC. Si se considera el paro en la industria frigorífica el lunes 30 y martes 31, la cifra final no tendría mayores movimientos y quedaría 2,1% por debajo del año anterior.
Cayó el volumen de faena, pero el precio de exportación fue de menos a más en el último año. En la semana cerrada el 28 de diciembre promedió US$ 4.786 por tonelada, de acuerdo a los datos preliminares de INAC. El acumulado anual hasta esa fecha se situó en US$ 4.220 por tonelada, 1% por encima del valor registrado un año atrás.
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Mejor precio, pero menor volumen. Al 28 de diciembre se enviaron al exterior 489.439 toneladas, por debajo de las 500.325 exportadas en mismo periodo de 2023.
En el mercado de reposición, es menor la operativa de campo, pero la exportación en pie arranca el año muy activa. Sigue habiendo interés por novillo, vaquillonas angus preñadas y terneros enteros.
Pasadas las fiestas, se mantiene el interés por lanares, con valores que siguen firmes. Hay un afloje en la presión de compra por corderos y hay plantas que empezaron con adultos, capones y ovejas. Los precios rondan los US$ 4,20 para el cordero, US$ 3,35-US$ 3,40 para el capón y US$ 3,30-US$ 3,35 para la oveja.
La faena de ovinos también se redujo por la menor operativa y en la última semana se situó en 29.412 cabezas. En lo que va del año hasta el 28 de diciembre se industrializaron 953.246 ovinos, 31% menos que en 2023, una reducción de 432 mil cabezas.
En el acumulado anual al 28 de diciembre Uruguay exportó 15.135 toneladas de carne ovina a un promedio de US$ 3.983. Esto representa una caída interanual de 36% en el volumen exportado, pero un crecimiento de 4,8% en el precio promedio por tonelada que se envió al exterior.
Comienza un año “que esperemos no sea tan conflictivo y se empiece e aclarar el horizonte”, dijo Núñez.
Y que requerirá seguir de cerca los pronósticos, sin previsiones de lluvias voluminosas, al menos, hasta mitad de mes.
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