Lo que importa sobre CIMA SA comprando la deuda de Vicentin
- El grupo inversor argentino CIMA SA, liderado por Esteban Nofal, adquirió la deuda de Vicentin en concurso desde 2020, por un total nominal de USD 447.194.396,91.
- La transacción incluyó créditos cedidos por bancos internacionales, como IFC, FMO, ING y Rabobank, aunque se estima que CIMA pagó USD 70 millones, es decir, 11 centavos por dólar.
- La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe debe decidir si homologa el plan de pagos de Vicentin o habilita un cramdown, lo que permitiría el ingreso de un tercero.
- CIMA inició conversaciones con otros actores, como el Grupo Grassi, para explorar su participación en un eventual cramdown.
- Vicentin advirtió que no tiene fondos para financiar un proceso de cramdown y pidió a la Corte una pronta resolución para asegurar la continuidad de la empresa y los empleos.
Contexto
¿Qué implica la compra de la deuda por parte de CIMA SA?: CIMA SA adquirió la acreencia que un grupo de bancos internacionales tenía con Vicentin, la agroexportadora en default desde 2019 y en concurso preventivo desde 2020. La operación involucró créditos por más de USD 447 millones, pero en el mercado se estima que CIMA pagó USD 70 millones, lo que equivale a 11 centavos por cada dólar de deuda. Esto posiciona al grupo inversor como el principal acreedor del concurso.
¿Cuáles son las expectativas del grupo inversor?: En un comunicado, CIMA SA expresó que busca “contribuir a destrabar el prolongado proceso judicial” y reactivar a Vicentin, destacada como la mayor compañía del sector agrícola de bandera argentina. Además, afirmó estar dispuesta a colaborar con otros actores para encontrar soluciones que preserven las fuentes de trabajo y los intereses de los acreedores.
¿Qué es el cramdown y por qué es relevante?: El cramdown es un proceso judicial que se habilita si el plan de pagos original no se homologa. Permite que un tercero presente propuestas alternativas para la reestructuración de la deuda o incluso quedarse con la empresa en conflicto. En este caso, si la Corte Suprema de Santa Fe rechaza la homologación del plan de Vicentin, CIMA podría participar en el cramdown, como lo confirmó al iniciar diálogos con el Grupo Grassi.
¿Cuál es la posición de Vicentin frente a esta situación?: Vicentin emitió un comunicado en el que aclaró que, de confirmarse la operación de CIMA, “nada habrá cambiado” en el proceso concursal. La empresa manifestó su preocupación por las dilaciones judiciales, dado que la Corte Suprema de Santa Fe tiene desde hace meses la homologación del plan aprobado por los acreedores. Además, advirtió que agotó sus recursos financieros y que no puede sostener su operación ni afrontar un eventual proceso de cramdown.
¿Qué pasa si la Corte Suprema rechaza la homologación?: Si la Corte Suprema de Santa Fe decide rechazar la homologación, se abriría el proceso de cramdown. En ese escenario, actores como CIMA y el Grupo Grassi tendrían la posibilidad de presentar propuestas alternativas para quedarse con el control de Vicentin. Por el momento, la compañía insiste en que la homologación es el camino más seguro para preservar su continuidad y los empleos directos e indirectos asociados.
Cómo sigue
La resolución de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe será el próximo paso clave en este proceso. Si el tribunal decide homologar el plan de pagos presentado por Vicentin y aprobado por la mayoría de los acreedores, se cerraría una etapa crítica para la empresa. Sin embargo, si la Corte opta por rechazar la homologación, se abriría el escenario del cramdown, donde el grupo inversor CIMA SA y otros actores interesados, como el Grupo Grassi, podrían presentar propuestas alternativas para quedarse con la compañía.
Mientras tanto, Vicentin continúa enfrentando graves dificultades financieras, con una caja agotada y medidas de crisis implementadas para sostener su operación. La agroexportadora insiste en la necesidad de una pronta resolución judicial para asegurar su continuidad y las fuentes de trabajo vinculadas al proceso. La definición de la Corte será determinante para el futuro de una de las empresas más importantes del sector agrícola argentino.