La causa por encubrimiento del abuso sexual que sufrió la jefa de prensa del plantel femenino de Boca Juniors tendrá este miércoles un nuevo capítulo cuando se presenten a declarar como testigos Cristian Riquelme, apodado Chanchi y hermano de Román, y de Raúl Cascini, dos miembros del Consejo Directivo, sospechados de no contar todo lo que saben luego de las denuncias por las que fue condenado Jorge Martínez, ex director técnico de la Primera de fútbol femenino.
En el club y allegados a la causa se habla de un pacto de silencio entre miembros del Consejo Directivo porque nadie cree que no hayan estado enterados de las reiteradas advertencias que la mujer manifestó sobre la situación que estaba padeciendo antes de que el caso llegara a la Justicia.
Cristian Riquelme, hermano de Román, y de Cascini, miembros del Consejo, no están imputados pero deberán contar, bajo juramento de decir la verdad, si Jorge "el Patrón" Bermúdez y a Marcelo el Chelo Delgado, sabían del hecho, ya que estos dos últimos, también miembros del Consejo fueron imputados por falso testimonio, delito por el que podría corresponderles una pena de cuatro años de prisión.
La Justicia sospecha que los ex futbolistas no dijeron la verdad cuando declararon como testigos del caso.
El ex director técnico del fútbol femenino de Boca, Jorge Martínez, fue condenado hace dos meses a un año de prisión por abuso sexual simple contra la jefa de prensa del plantel, Florencia Marcó, quien había denunciado varios hechos que comenzaron con acosos y siguieron con abusos simples (son aquellos en los que no hay acceso carnal) tratando primero que intervenga el club y, como no logró acciones positivas, puso el caso a disposición de la Justicia.
En el juicio se explayó sobre lo que había vivido. Todo empezó en 2022 con comentarios subidos de tono, pasó a miradas lascivas y a conductas absolutamente impropias, como ingresar al vestuario de chicas cuando éstas se estaban cambiando, o abrazarla y hacer contacto físico en cualquier circunstancia.
Pero lo que terminó por convencer a la jefa de prensa de hacer la denuncia fue un manoseo de los glúteos que sufrió por parte del director técnico, que fue separado de su cargo recién cuando la causa llegó a Tribunales.
Tras una semana de debate, en abril de este año, Martínez fue condenado, y al mismo tiempo, siguiendo un pedido del fiscal Marcelo Martínez Burgo, el juez Sergio Paduczack ordenó que se investigara por falso testimonio a Jorge el Patrón Bermúdez y a Marcelo el Chelo Delgado, ya que se sospecha que no dijeron la verdad cuando declararon como testigos del caso y que intentaron con sus participaciones beneficiar a Martínez.
La semana pasada ya declararon dos empleadas administrativas del fútbol femenino de Boca, que fueron acompañadas por un abogado del club y este miércoles será el turno de Riquelme y de Cascini.
Marcó asegura que habló con ellos el tema mucho antes de iniciar la demanda, pero ante el Tribunal Oral, el Patrón y el Chelo parecieron haber perdido súbitamente la memoria y afirmaron que jamás tuvieron noticia de la situación que estaba viviendo.
La posición del tribunal
La Justicia descree de sus dichos porque se había abierto un expediente en el departamento de género del club y que además la periodista entregó al fiscal chats con Bermúdez en los que le hacía saber el infierno que estaba viviendo. Y si bien esas comunicaciones telefónicas no fueron incorporadas al juicio, ahora sí pueden ser utilizadas en contra de ambos ex jugadores que están en una posición por demás complicada.
En el fallo que decidió abrir el expediente por falso testimonio el juez afirmó: “Es inconcebible que hayan querido hacer creer al suscripto que sólo se ocupan de cuestiones tácticas u organizativas y no de todo conflicto que surja en su ámbito de trabajo”.
El fiscal Marcelo Martínez Burgo dio por sentado que era inconcebible que ellos se hayan enterado por los medios, cuando la propia Marcó había tomado una licencia ofrecida por el club por lo que estaba ocurriendo. Por eso también deberá declarar la próxima semana Adriana Bravo, directora del departamento de igualdad del club y ex vicepresidenta tercera por entonces.
La situación de Riquelme y de Cascini podría cambiar su calificación si en la fiscalía tres del fuero criminal y correccional que lleva la causa entienden que con sus dichos intentan encubrir o favorecer a Bermúdez y Delgado.
Martínez en tanto también fue puesto bajo sospecha por otras jugadoras. Una futbolista que era parte de aquel plantel y hoy está en Brasil quién declaró por zoom y dijo en forma terminante: “Yo estuve presente cuando manoseo a Florencia. Pero además, hay varias chicas que sufrieron todo tipo de acoso”.
A partir de ello el propio fiscal del juicio, Martínez Burgo, inició una investigación preliminar por el delito de encubrimiento de abuso sexual para la Comisión Directiva del club y también para la totalidad del Consejo de Fútbol, que contempla pena de hasta tres años de prisión.