Después de que los salarios aumentaron en abril por encima de la inflación, con los trabajadores formales registrados mejorando un 4% frente a un IPC del 2,6%, también mejoró un indicador clave que mide el humor del bolsillo: el ingreso disponible, una variable importante para medir el consumo. Es la cantidad de dinero que una persona, familia o conjunto de la economía tiene realmente disponible para gastar o ahorrar después de pagar impuestos y contribuciones obligatorias. Es una métrica clave para entender el poder adquisitivo y el nivel de vida real.
En la Argentina de Javier Miei, el indicador había caído debido al aumento de las tarifas y de los costos fijos (prepagas, por caso), que en varios casos superaron a la inflación. De esta manera, si bien los salarios estaban en línea con los precios (antes del fogonazo de mediados de 2025 por las elecciones legislativas), lo que quedaba en los bolsillos para gastar era menos porque las tarifas se llevaban cada vez un poco más. Este ítem representa alrededor del 40% de los ingresos en la actualidad.
2026 arrancó con aumentos de tarifas.
Las tarifas versus ingresos
La canasta de servicios públicos (luz, gas, agua y transporte) en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) representa actualmente cerca del 15% del salario promedio registrado. Para una familia tipo, mantener estos servicios básicos alcanzó un costo mensual de $282.758, lo que refleja el fuerte impacto de la recomposición tarifaria frente al ingreso formal promedio.
Sea como fuere, según la consultora Equilibra, tras 7 meses de caída, el ingreso disponible registrado creció en abril. "El ingreso disponible registrado -que descuenta los gastos fijos- creció 0,8% mensual en abril. No obstante, cayó 1% interanual y queda 14,5% abajo del promedio de enero-septiembre de 2023, previo a la transición presidencial", advierte.
La mejora estuvo concentrada en los asalariados privados formales (+1,6% mensual y +1,5% interanual), ya que el resto de los ingresos sufrió otra contracción: los asalariados públicos cayeron 1,1% mensual y 6,6% interanual, las jubilaciones mínimas con bono 0,7% mensual y 9,2% interanual y las jubilaciones no mínimas 0,2% mensual y 3,5% interanual.
Todavía por debajo de 2023
"El ingreso real registrado de 14,5 millones de personas creció 0,7% mensual y se mantiene estable en la variación interanual, medido con el IPC actualizado con ponderadores de la Encuesta de Hogares 2017/18. Aún así, sigue 9,3% por debajo del promedio de enero-septiembre de 2023, previo a la transición presidencial — una brecha que se reduce a 7,1% con los ponderadores desactualizados de 2004/05", afirma la consultora liderada por Martín Rapetti.
Para mayo, la inflación general descendió a 2,2% y la de gastos fijos fue 2,7% (-1,5 puntos versus abril), lo que abre la posibilidad de una segunda mejora consecutiva del ingreso disponible para el quinto mes del año.
Menor inflación ayuda
"La desaceleración de la inflación sucedida durante los últimos meses descomprime la presión sobre los ingresos reales de los hogares, lo que da lugar a una leve recuperación en el ingreso disponible, lo que favorece el consumo", coincide la Cámara Argentina de Comercio, que divulgó su índice de consumo también con una recuperación.
En concreto, advierten que el ingreso disponible de los hogares "acumula dos meses de variación interanual positiva en comparaciones contra meses de 2025 donde ya había sucedido una recuperación en niveles tras el fuerte descenso de 2024". "De cara a los próximos meses, el desempeño de los precios determinará la suerte de la continuación de un sendero de recuperación para los ingresos de los hogares", dice la CAC.