8 de mayo 2026 - 9:17hs

Sea como fuere, el dato del INDEC mostró que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI Manufacturero) registró en marzo una suba mensual desestacionalizada de 3,2% y un crecimiento interanual de 5%. El nivel de marzo de la serie desestacionalizada se ubicó 2,5% por encima del de diciembre de 2025. Es la primera mejora en nueve meses.

En la misma línea, el Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC) registró en marzo un crecimiento mensual de 4,7% en la serie desestacionalizada y 12,7% en la comparación con igual mes de 2025. En el primer trimestre el ISAC acumuló una expansión de 3,9% en relación a igual período del año pasado.

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El crecimiento, según Ramiro Marra

Incluso los puestos de trabajo registrados en la construcción en el sector privado, que se publican con un mes de rezago, crecieron 1,1% interanual en febrero y acumulan un incremento de 1,5% en el primer bimestre del año en relación con igual período de 2025. "Lindo rebote en marzo de industria y construcción. Más que compensa la caída de febrero. Abril flojo por ahora", sostuvo el consultor y director de FMyA, Fernando Marull.

En esa línea, los indicadores adelantados de abril muestran debilidad: despachos de cemento cayeron 13% interanual y producción automotriz derrapó 17% interanual. "La economía argentina no crece de manera uniforme, y eso tiene implicancias directas sobre qué sectores seguirán traccionando", afirma Bull Market Brokers, la compañía de Ramiro Marra, ex mano derecha de Javier Milei en el armado de LLA.

La misma ambivalencia se ve en el movimiento de los préstamos. El crédito, que fue motor del repunte en 2024 y parte de 2025, cayó en los últimos meses y hace 4 que no repunta. Al menos los préstamos en pesos al consumo dejaron de caer y mostraron un leve incremento en el margen en abril, interrumpiendo una racha negativa de cinco meses consecutivos.

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Financiamiento en dólares

La mejora estuvo impulsada principalmente por el desempeño de las tarjetas de crédito que mejoró 0,6% mensual real. A su vez, los préstamos con garantía real también acompañaron la dinámica positiva (0,9% mensual), mientras que el financiamiento a empresas retrocedió por tercer mes consecutivo (-0,8%).

En términos agregados, los préstamos en pesos registraron una leve caída y moderaron el crecimiento interanual que venían exhibiendo, pasando de tasas de dos dígitos a 9,1% en abril.

Por su parte, el financiamiento en dólares (sin tener en cuenta la tarjeta de crédito), mostró un incremento de US$ 1.330 millones, creciendo por tercer mes consecutivo y alcanzando un nuevo máximo histórico de US$ 22.734 millones.

"La explicación del crecimiento de los préstamos en dólares pareciera ser que aún se percibe conveniente el financiamiento en esta moneda más que en pesos. En los últimos meses, la cobertura de un préstamo dolarizado con futuros arrojó tasas inferiores a las de préstamos en pesos, pero en abril esa brecha se acortó para todas las líneas, incluso llegando a romperse para Documentos", explica la consultora LCG.

BCRA
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Ahorro, crédito y lo que viene

"El crédito es un instrumento clásico de reactivación económica. Pero en nuestra economía su efectividad en el corto plazo está severamente limitada, y los datos permiten entender por qué", apunta la consultora Qualy.

Explica que las familias ya están sobreendeudadas: "Ampliar la oferta de crédito sobre una base deteriorada profundiza el problema". Segundo, el sistema bancario reaccionó racionalmente endureciendo sus criterios: la Encuesta de Condiciones Crediticias del BCRA del primer trimestre de 2026 confirma ese endurecimiento y registra una menor demanda de las familias.

"Ese ajuste, lógico desde la gestión individual del riesgo, genera un feedback negativo sistémico: mayor mora, mayor cautela bancaria, menor crédito, menor consumo y actividad, más presión sobre la capacidad de pago", detalla.

Tercero, el ahorro de mediano y largo plazo —condición necesaria para que los bancos puedan financiar proyectos de mayor plazo— es escaso. "Ante ese cuadro, reducir las tasas nominales o lanzar líneas específicas de crédito puede tener efectos marginales, pero no recompone un mercado crediticio estructuralmente débil. La reconstrucción del crédito en Argentina es un proceso de naturaleza estructural, que no se resuelve solamente con medidas de corto plazo. El Gobierno deberá primero reconstruir ese mercado antes de poder emplearlo como herramienta de reactivación", advierte Qualy.

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