El reciente conflicto entre la empresa Mercado Libre y los principales bancos argentinos ha captado la atención del sector financiero y tecnológico del país, revelando una profunda división entre las entidades tradicionales y las plataformas fintech. Este enfrentamiento, que se ha venido gestando durante años, se intensificó este lunes a partir de la denuncia de Mercado Libre contra los bancos ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), acusándolos de prácticas anticompetitivas que buscan limitar el crecimiento de la industria fintech y perjudicar a sus usuarios.
La empresa fundada y dirigida por Marcos Galperin, a través de su subsidiaria de servicios financieros Mercado Pago, presentó una denuncia formal ante la CNDC acusando a los principales bancos del país de “concentración prohibida, cartelización y prácticas coordinadas”. Según la compañía, los bancos se habrían unido para consolidar el uso de Modo, una billetera digital creada y operada por 36 entidades financieras que controlan más del 80 % del valor total de los depósitos del sistema financiero en Argentina. Mercado Libre sostiene que esta alianza no es una simple colaboración comercial, sino una estrategia deliberada para restringir la competencia y dificultar la operación de otras fintech en el mercado.
De acuerdo con el comunicado emitido por Mercado Libre, la situación es preocupante porque “los bancos se concentran” en Modo, en lugar de competir entre sí, lo que “limita a los usuarios las posibilidades de elegir libremente dónde operar su dinero y dificulta las transferencias”. La compañía destacó que este comportamiento podría estar replicando un esquema similar al que existió en 2018, cuando la CNDC investigó a Prisma, una sociedad compuesta por los principales bancos del país, por prácticas anticompetitivas. Como resultado de aquella investigación, los bancos se vieron obligados a vender su participación en Prisma, lo que permitió la aparición de nuevas fintechs y fomentó la diversificación de los medios de pago en Argentina.
Mercado Libre también argumentó que Modo, desde su creación, “nunca notificó ni solicitó autorización a la CNDC para operar de forma conjunta”, lo que, según la empresa, ha restablecido la concentración anticompetitiva desarticulada en el caso Prisma. En su denuncia, Mercado Libre subrayó que la cartelización que supuestamente están llevando a cabo los bancos es “perjudicial para los consumidores” y afirmó que la billetera Modo “conforma un cartel para evitar competir entre sí con sus propias billeteras digitales”. La compañía insistió en que su objetivo es garantizar un entorno de competencia justo que permita el desarrollo de mejores herramientas financieras en el país.
60142110bfaa1__822x460.webp
Respuesta de los bancos
La reacción de los bancos no se hizo esperar. Representantes del sector bancario desestimaron las acusaciones de Mercado Libre, calificándolas como una estrategia mediática y subrayando que no hay preocupación por la denuncia presentada. Según fuentes del sector, esta no es la primera vez que se enfrentan a acusaciones similares, recordando que en octubre pasado un grupo de abogados, algunos de ellos con presuntos vínculos con Mercado Pago, ya había interpuesto una demanda contra Modo utilizando argumentos casi idénticos a los planteados en la denuncia reciente.
En respuesta, los bancos señalaron que Mercado Libre, a través de Mercado Pago, actúa de manera monopolística en el mercado financiero argentino. “MELI no se carteliza, es directamente un monopolio”, afirmaron, haciendo referencia a las prácticas comerciales de Mercado Pago. Los bancos acusaron a la empresa de Marcos Galperin de realizar intermediación financiera sin la licencia correspondiente, de mantener cerrada su red de pagos QR durante años, y de cobrar comisiones elevadas, lo que posicionaría a su billetera digital como la más costosa del mercado.
Además, desde el sector bancario recordaron que Mercado Libre se benefició de subsidios impositivos por más de 250 millones de dólares bajo la Ley del Conocimiento durante la gestión de Alberto Fernández, una cifra que no ha pasado desapercibida en medio de este conflicto. Los bancos defendieron a Modo argumentando que la plataforma no limita la competencia, sino que cada entidad financiera tiene la libertad de definir su propia estrategia para ganar mercado. “Modo canaliza promociones en forma individual para cada banco, y también ofrece promociones sistémicas que son comunes en el mercado, como las de Visa, Master o American Express”, explicaron fuentes del sector.
La pelea de fondo
Este enfrentamiento entre Mercado Libre y los bancos no es nuevo, pero el reciente escalamiento refleja la creciente tensión entre los dos sectores por el control del mercado financiero argentino. La expansión de Mercado Pago ha desafiado el dominio tradicional de los bancos, ofreciendo servicios financieros que compiten directamente con los productos bancarios. Este avance ha sido bien recibido por una parte considerable de la población, que ve en las fintech una alternativa más ágil y accesible frente a la banca tradicional. Sin embargo, los bancos han reaccionado desarrollando sus propias plataformas digitales y colaborando en iniciativas como Modo para preservar su cuota de mercado.
El contexto global también ha influido en este conflicto. La pandemia aceleró la adopción de pagos digitales y fortaleció a las fintech, que vieron un aumento exponencial en la demanda de sus servicios. Mercado Pago, por ejemplo, ha experimentado un crecimiento significativo en toda la región, consolidándose como un actor clave en países como México, Brasil y Argentina. Este éxito ha generado tensiones no solo con los bancos, sino también con los reguladores, que han comenzado a poner bajo la lupa a las grandes plataformas tecnológicas y sus prácticas comerciales.
La denuncia de Mercado Libre ante la CNDC marca un punto de inflexión en esta disputa. Aunque el organismo aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso, su intervención podría tener repercusiones significativas para el futuro del sector financiero en Argentina. Si se confirman las acusaciones de Mercado Libre, los bancos podrían verse obligados a realizar cambios drásticos en su forma de operar, lo que podría abrir aún más el mercado a la competencia fintech. Por otro lado, si las denuncias no prosperan, esto podría fortalecer la posición de los bancos y limitar el crecimiento de Mercado Pago y otras fintechs en el país.