El Banco Central (BCRA) anunció una serie de cambios en las normas de efectivo mínimo, también conocidas como encajes, con el objetivo de soltar liquidez y por ende, para que vuelquen más pesos a otorgar préstamos. Las medidas, en realidad, se producen por pedido del FMI en el acuerdo técnico aprobado el miércoles.
De esta manera, el BCRA volvió a flexibilizar los encajes bancarios. Tras la reunión de directorio de los jueves, publicó la Comunicación “A” 8423, que redujo el requisito de integración mínima diaria de 75% a 65%. Si bien el nivel recortó de forma significativa desde el máximo reciente de 95%, aún se mantiene muy por encima del 25% previo.
La medida apunta a darles mayor margen a las entidades financieras para administrar su liquidez y, al mismo tiempo, busca reducir la volatilidad de la tasa de interés, un indicador clave para el crédito y la planificación financiera de los bancos y empresas.
El crédito en el freezer
En 2026, los préstamos privados muestran un estancamiento en términos reales, con una mora en aumento y condiciones de acceso más estrictas. El crédito en pesos no supera la inflación, lo que genera un crecimiento nulo o negativo. Esto sucede ya que los bancos están elevando el scoring y limitando el acceso.
Por otro lado, el BCRA eliminó los plazos mínimos y máximos de los bonos que los bancos pueden usar para integrar una parte de los encajes. Así, se amplía el universo de títulos elegibles y se facilita que las entidades puedan transformar activos en liquidez regulatoria de manera más ágil.
El esquema establece una exigencia de integración general del 45%. Esto es, los bancos deben mantener encajados, por criterio prudencial, $45 de cada $100 que captan del público. A su vez, pueden constituirlo en un 31,5% en efectivo y un 13,5% en títulos públicos en pesos. Esto es un criterio con el que se busca moderar el costo financiero de un nivel de inmovilización que se mantiene por encima de los promedios de la región e incluso de las medias históricas argentinas, pese al último recorte que entró en vigencia a principios de mes.
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Manejo de la liquidez
Desde la entidad rectora dijeron que las dos medidas “se enmarcan en el acuerdo técnico alcanzado” con ese organismo, correspondiente a la segunda revisión del programa vigente bajo el Acuerdo de Facilidades Extendidas para la República Argentina.
El BCRA sostiene que estas disposiciones representan “un nuevo avance en el proceso de normalización de los encajes bancarios” y ayudarán a las entidades financieras “en el manejo de su liquidez”, lo que a la vez colaborará para reducir la volatilidad de las tasas de interés.
"Muy positiva la baja de la integración diaria de encajes a 65%. Viene lenta la normalización en ese frente, pero es por ahí", destacó el director de Outlier, Gabriel Caamaño.
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Retroceder en medidas
En diciembre, luego de las elecciones legislativas, el BCRA decidió eliminar la exigencia de efectivo mínimo del 3,5% para depósitos a la vista (incluyendo Fondos Money Market, Cauciones y Pases), y llevar el piso mínimo diario desde el 95% al 75%.
Además, desde febrero los bancos pueden trasladar al mes siguiente una subintegración de hasta el 5% del efectivo mínimo en pesos. En la práctica, esto implica que si una entidad integra, por ejemplo, el 95% de la exigencia en un mes, podrá compensar ese faltante integrando hasta el 105% en el mes siguiente (y solo en el mes siguiente).
Posteriormente, a partir de abril se decidió no prorrogar la norma que establecía un incremento transitorio de cinco puntos porcentuales de encajes en bonos. De este modo, los encajes de cuentas a la vista quedaron en 45% (desde el 50% previo): 31,5% en efectivo y el resto en bonos.