La expresión "Wall Street vs Main Street" describe el contraste que a veces existe entre el mundo financiero y el empresarial y la economía real. La versión local sería algo así como "La City versus el Conurbano", frase que se escucha cada vez más para explicar por qué la economía es el principal factor de decepción de los argentinos mientras que los empresarios son ultraoptimistas y los inversores compran bonos y acciones. En los últimos días eso quedó muy claro: mientras que la encuesta de AtlasIntel-Bloomberg marcó que 7 de cada 10 argentinos ven mal a la economía, el 80% de los empresarios de IDEA dicen ser optimistas. O los hombres de negocios ven un futuro que la gente de a pie no está viendo o hay una brecha entre los logros de la macro del Gobierno y la micro, que lejos están de seducir al votante. "Es un secreto a voces que gran parte de la economía no arranca", dice Miguel Kiguel, director de Econviews.
El contraste es notable y preocupa en pasillos oficiales. La lectura que hacen en Economía es que no hay brecha entre la macro y la micro y que las encuestas hablan de ciertos centros urbanos donde el modelo hizo que perdieran privilegios sectores donde tienen mucho peso. Destacan que la economía está creciendo y que ese "malhumor" es solo de un sector, pero no es representativo de la sociedad. Se verá.
Encuestas que golpean al Gobierno
Lo cierto es que los últimos datos ponen nerviosos a los inversores, que aplauden el modelo libertario pero temen que el votante (como pasó con el macrismo) termine castigando en las urnas. La preocupación máxima llegó luego de la encuesta mensual realizada por Atlas Intel para Bloomberg. La aprobación del presidente Milei cayó 2,9 puntos a 37,1% en julio contra el mes previo. La desaprobación avanzó 4,4 puntos a 62,4%. El nivel de aprobación es apenas 1,1 puntos mayor al de abril 2026, el mínimo de la gestión, mientras que el nivel de desaprobación es el más elevado.
El 70% de los consultados calificó como mala la situación económica de Argentina, mientras que apenas el 21% la consideró buena. El diagnóstico también alcanza al mercado laboral: el 73% cree que atraviesa un mal momento y solo el 9% tiene una evaluación positiva. Incluso al mirar la economía familiar, el pesimismo continúa: un 60% considera negativa su situación actual. Las expectativas tampoco muestran un giro claro en el corto plazo.
-56% cree que la economía del país empeorará en los próximos seis meses.
-52% espera un deterioro del mercado laboral.
-47% proyecta una situación más complicada para su propia familia.
"Preocupante", dice Miguel Kiguel
"La brecha entre la mejora macro y una microeconomía todavía exigida empieza también a trasladarse al terreno político y comienza a mostrar su correlato en la imagen del gobierno", dice GMA Capital. "La erosión de estos indicadores cobra particular relevancia en un momento en el que el Gobierno necesita sostener capital político para avanzar con su agenda de reformas en el Congreso", añadió.
"No hablamos de una crisis, como sí las hubo otras veces, pero una gran parte de la economía sigue sufriendo", advierte Kiguel. A eso se suma un dato que genera nerviosismo: el segundo trimestre se encaminaría a cerrar con una caída del PBI, y los primeros números de julio tampoco resultan alentadores. "Lo preocupante es que no se percibe que la situación económica se vaya a revertir en el corto plazo, principalmente porque no se vislumbran mejoras inmediatas en el empleo ni en los salarios reales, mientras que los datos de inversión muestran caídas en los últimos cuatro trimestres", apunta.
Esto choca con las expectativas de los directivos de empresas socias de IDEA que combinan una mirada favorable hacia los próximos doce meses con una evaluación más cautelosa sobre la evolución reciente de la actividad económica. Así surge de la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos IDEA 2026, realizada entre más de 200 ejecutivos.
Empresarios optimistas
La perspectiva continúa siendo positiva: el 80% considera que la situación económica dentro de un año será mejor (moderadamente para el 68% y mucho mejor para el 12%). Mientras que un 6% proyecta un escenario peor. Al mismo tiempo, la evaluación del último año es más heterogénea. El 65% de los ejecutivos considera que la situación económica mejoró respecto de los 12 meses anteriores, mientras que un 21% la evalúa negativamente y un 14% considera que se mantuvo igual.
“Los resultados muestran una expectativa favorable, pero también una mirada realista sobre los desafíos que todavía enfrenta la economía. La mayor estabilidad macroeconómica es una oportunidad para avanzar hacia una etapa de reformas estructurales, especialmente en el sistema tributario, que sigue siendo considerado como un obstáculo para el crecimiento por la mayor parte del sector privado, y contra la informalidad”, dijo Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina.
Por ahora el mercado sigue apostando a que la economía no hundirá las chances electorales de Milei. De hecho, con el riesgo país en 450 puntos, las chances de reelección están en 80% según el economista Fernando Marull. Todavía el malhumor de las encuestas no hizo mella en los inversores, que miran de cerca cualquier cambio. Por ahora no se asustan porque hay tiempo para que el Gobierno pueda dar la vuelta al descontento social por la economía. Pero el tiempo avanza y el clima electoral empieza a palpitarse en lo que será un largo 2027.