Tasas de interés negativas en pesos, dudas sobre la sanción de la Ley Bases e incertidumbre sobre un posible golpe a las reservas del Banco Central (BCRA) si el Gobierno no renegocia el swap de monedas con China. Este conjunto de noticias impactó de lleno en el mercado, tiñendo las pantallas de rojo. Mientras que los dólares libres alcanzaron nuevos récords nominales, las acciones argentinas cayeron hasta 8% en el exterior y el riesgo país rozó la barrera de los 1500 puntos básicos.
El dólar MEP, instrumento que utilizan los argentinos para dolarizarse en tiempos de cepo cambiario, cotizó este martes a $1280,80. Esto significó una escalada diaria de $10,9 (+0,9%), alcanzando el precio nominal más alto registrado. En los primeros dos días de la semana, acumuló un alza de $64,87 (+5,34%), una variación que ya superó el rendimiento de un plazo fijo a 30 días en pesos (2,5%).
La misma tendencia se observó en el contado con liquidación (CCL), una herramienta del mercado de capitales que permite girar los dólares a una cuenta bancaria fuera de Argentina. Hoy, subió $13,72 y se vendió a $1311,19 (+1,1%). En los primeros dos días hábiles de junio, acumuló $63,77 (+5,1%).
En este caso, el CCL quedó a tan solo $1,3 de su récord nominal, luego de que las cotizaciones libres se mantuvieran prácticamente sin variaciones entre febrero y mediados de mayo. Al ajustar los valores actuales por la inflación estadounidense y argentina, hoy el CCL llegó a superar su precio promedio de los últimos 10 años, de $1308 a valores constantes, según un análisis de Portfolio Personal de Inversiones (PPI).
Las razones detrás de la tensión
“Creo que principalmente hay un cambio transitorio de expectativas, que traducen inquietudes derivadas de la falta de definición de la sanción de la Ley de Bases y las probables dificultades del oficialismo para salir airoso en el Senado. Asumiendo que sea positivo ese tránsito, queda el proceso en Diputados. El mercado ve con preocupación la dilación de la sanción y eso se traduce, por lo menos hoy, en un cambio de portafolios que dolariza tenencias. Todo este clima también es capaz de influir en el ánimo de los productores, que podrían comenzar a demorar sus ventas. Los ingresos del agro en mayo fueron los más altos de este año, pero están algo por debajo de otros años”, dijo Gustavo Quintana, operador de Cambios PR.
Las liquidaciones de los exportadores son clave para el comportamiento de los dólares financieros. Actualmente, quienes venden fuera del país pueden canalizar un 20% de sus ingresos a través de los dólares financieros, lo que incrementa la oferta de divisas y reduce su precio. El 80% restante debe ser vendido al tipo de cambio oficial, que hoy se mantuvo estable en $897.
Para los analistas de Delphos Investment, también podría influir negativamente en el mercado la posibilidad de que el Gobierno deba abonar el tramo activado del swap con China, unos US$5000 millones entre junio y julio. “Si se confirma que no hay renegociación, también generará inquietud sobre el impacto en las reservas. Pero todavía es un rumor que no está confirmado”, añadió Gustavo Quintana, operador de Cambios PR.
En este escenario de tensión, el dólar blue imitó a los dólares financieros y se vendió a $1265 en las cuevas y arbolitos de la City porteña. Esto representó $30 más que ayer (+2,43%) y acumuló $40 en lo que va de la semana (+2,32%).
“La baja de tasas a mediados de mayo generó un cimbronazo. Se desarmaron las posiciones de carry trade, hubo una dolarización de carteras y el dólar se volvió a despertar. La brecha cambiaria se fue al 50% y, como los bonos subieron mucho durante los meses anteriores, probablemente la lectura de los inversores fue ‘tomo ganancia’. Lo mismo sucedió con las acciones: toma de ganancias. Y así se va armando la tormenta perfecta. Hay un desanclaje cambiario, producto de un movimiento que me pareció muy brusco por parte del Banco Central, y ahora retomar el equilibrio está complicado. El Gobierno sostiene este modelo con un ancla fiscal y monetaria, pero los financieros se volaron igual. Ahí es cuando entra la duda de cuál será el próximo catalizador que determine si esto termina acá o no”, analizó Fernando Camusso, director de Rafaela Capital.
Caídas en bonos y en la Bolsa
Esto explica por qué también fue una rueda de números en rojo para las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR), también influenciadas por el viento de frente a nivel internacional. Este martes, los papeles de YPF retrocedieron hasta 8,3%, seguidos por los de Banco Supervielle (-8,1%), BBVA (-7,9%) y Cresud (-7,6%).
La Bolsa porteña registró una caída de 4,7% frente al cierre anterior, en sintonía con los principales índices estadounidenses. En el panel principal, conformado por las compañías con mayor volumen de operaciones, las bajas más marcadas fueron para Transportadora de Gas del Norte (-7,3%), YPF (-7%) y Banco Supervielle (-6,7%).
Los bonos del último canje de deuda también operaron en terreno negativo, en todos sus vencimientos y legislaciones. Los Bonares cayeron 4,21% en el exterior (como el AL41D) y los Globales, hasta 3,10% (GD35D). Esto impactó directamente sobre el riesgo país, índice que subió 80 unidades y cerró el día en los 1494 puntos básicos (+5,66%).